Cómo saber que se necesitan lentes y qué montura escoger

Lo cierto es que hoy en día hay monturas para cada tipo de rostro y para todos los gustos y preferencias
Cómo saber que se necesitan lentes y qué montura escoger

Muchas personas pueden estar necesitando lentes y no lo saben. Hay varios síntomas que pueden ser indicativos, por ejemplo, visión borrosa, fatiga ocular, dolores de cabeza después de estar por horas delante de un ordenador, entre otros. Es importante revisar con un especialista y, en caso de necesitar lentes, escoger la montura que sea más cómoda, que le vaya mejor al rostro y que se ajuste al estilo y la personalidad de quien las use.

A muchas personas les ha pasado que tienen la idea de que el mundo es como lo ven y siguen gran parte de su vida con esa creencia. Cuando por alguna circunstancia se dan cuenta de que necesitan lentes, y prueban las adecuadas, su visión cambia drásticamente, pudiendo ver todo a lo lejos como jamás lo habían hecho. Sin duda, lo que parece simple termina siendo un "gran descubrimiento particular".

Y es que los ojos tienen un funcionamiento muy similar al de una cámara fotográfica. Los distintos tipos de lentes permiten enfocar imágenes en la retina, mientras que el nervio óptico se encarga de transmitir esa información al cerebro, permitiendo la visualización en la mente. 

Ocurre que los ojos se van deteriorando de forma tan lenta y progresiva que el cerebro se acostumbra a las deficiencias visuales, por lo que como se describió al inicio, se pierde conciencia de que hay un defecto en la visión hasta que se visita al oftalmólogo, que muestra la realidad.

Hay quienes quizás en algún momento han tenido la sospecha de que necesitan anteojos, sin embargo, es un asunto que retrasan porque piensan que no le van a lucir bien. Lo cierto es que hoy en día hay monturas para cada tipo de rostro y para todos los gustos y preferencias, así que una cuestión de estética no puede ser una excusa para descuidar la salud oftálmica.

También están aquellas personas que piensan que como antes no tenían problemas de vista, ¿por qué van a tenerlos ahora? Resulta que los órganos de la visión, como todo el cuerpo en general, va cambiando con el paso del tiempo. Para cuidar los ojos y "alargar su vida útil" es importante someterlos a revisiones periódicas para detectar algún problema, en caso de existir.

Estar atentos a los síntomas es fundamental

¿Qué tiene que pasar para saber que se necesitan lentes oftálmicos? Es una pregunta frecuente. Hay una serie de signos y síntomas que pueden significar que es necesario usar lentes. Es fundamental estar pendientes, porque hacer caso omiso de las señales puede traer problemas más graves en el futuro.

Un síntoma común que puede estar indicando que hay problemas de visión son frecuentes dolores de cabeza, los cuales afectan a cualquier edad, y se generan por forzar la vista constantemente, afectando al sistema neurológico.

Frecuentes gestos en el rostro que denotan la acción de tratar de enfocar algo son también un signo de ello, de hecho es una de las señales en los niños que hacen tener sospechas de fallos en la visión.

La visión borrosa, ver objetos difuminados o sin distinguir detalles, es otro signo inequívoco de que se necesitan lentes. Además son otros síntomas, una mala visión a distancia, sea corta o larga; visión doble, cuando es difícil ver de noche, fatiga ocular, dificultades para leer, si cuesta adaptar los ojos cuando cambia la luz, cuesta ver bien de lejos cuando se llevan varias horas al frente del ordenador o se ven halos alrededor de la luz, entre otros.

Armazones para todos los rostros y gustos

La excusa de muchos para retrasar la visita al oftalmólogo es que no quieren usar gafas, "ninguno me quedará bien". Nada más alejado de la realidad, ya que siempre habrá un armazón de lentes para cada tipo de rostro, gustos y ajustadas a las últimas tendencias de moda.

Hoy en día las ópticas ofrecen a los clientes armazones oftálmicos con mucho estilo que mezclan lo clásico con las nuevas tendencias basadas en el uso de materiales ligeros, colores vivos que encienden la mirada y dan toque fresco a la cara. Han venido ganando terreno las monturas grandes que aumentan el campo visual y aportan un estilo sofisticado.

Existen algunos parámetros para definir cuál es el armazón que mejor le va a cada persona. Uno de los más importantes es determinar la forma del rostro, éste puede ser: redondo, cuadrado, triángulo con la base abajo, en forma de corazón, alargado y ovalado.

Cuando el rostro es redondo favorecen armazones rectangulares o cuadrados que tienen ángulos pronunciados, lo cual hace alargar un poco la cara. Para rostros en forma de corazón (triángulo invertido) hay que buscar monturas más anchas en la parte inferior. Para caras triangulares favorecen las lentes que destacan en la mitad superior del armazón, por ejemplo, los ascendentes o las monturas semi al aire.

Para los rostros alargados son recomendados los marcos que atenúan el largo y hacen énfasis en el ancho y éstos son los armazones redondos o curvos. En el caso de tener una cara ovalada se puede usar cualquier tipo de marco, así que lo que debe prevalecer totalmente es el gusto y la personalidad.

Otro aspecto a tener en cuenta es el tamaño de las gafas, el cual debe combinar y complementarse correctamente con el tamaño de la cara. Es importante que las lentes estén acordes y sean proporcionales, de tal manera que no obstruyan el rostro y le quiten la atención. No deben ser ni muy grandes, ni muy pequeños, tiene que haber un equilibrio, para no caer en lo caricaturesco. 

Es importante revisar que la parte superior del armazón no deben sobrepasar la curva de las cejas, ya que de lo contrario la expresión del rostro va a quedar oculta y no es lo que se busca. 

El color del armazón es otro elemento a considerar. El tono escogido debe estar acorde con el color de la piel, el cabello y los ojos, ya que de esta forma se resaltan mejor las características de la persona.

Algo que es muy influyente, además, es adaptar un modelo de gafas que vaya con el estilo propio y la personalidad, lo que a veces permite romper algunas reglas. Esta preferencia de irrumpir esquemas se presenta más en los jóvenes que son más irreverentes y lo manifiestan mayormente en sus accesorios.

Lo importante es que, sea cual sea el estilo escogido, la forma, el color y el material, las gafas deben cumplir adecuadamente su función que es la de mejorar la visión y, de esta forma, puedan llegar a mejorar la calidad de vida de quien los use.



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