60% de la pérdida auditiva en niños se podría evitar

En México existen más de 45 mil niños y niñas con este padecimiento
60% de la pérdida auditiva en niños se podría evitar

Ciudad de México a 21 de abril de 2020.- Hoy en día gracias a la investigación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se sabe que existen más de 300 millones de personas con pérdida de audición discapacitante, de este total 5% son niños entre 0 y 14 años, lo que representa 32 millones de infantes en el mundo. En el marco del Día del niño, está cifra resulta alarmante debido a que muchas de las causas de su pérdida son prevenibles, se estima que el 60% de los casos lo son, con base en datos de la misma institución.

En México, la población infantil afectada por este padecimiento asciende a más de 45 mil, lo que equivale a 9.1% del total de personas sin audición en el país. Este tipo de limitaciones representa un freno en el desarrollo de los niños y niñas, por ejemplo, en algo tan simple como los juegos escolares, ellos muchas veces son relegados debido a la falta de este sentido.

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Por derecho universal, todos los niños y adolescentes deben gozar del más alto nivel posible de salud, así como recibir atención médica gratuita y de calidad. En el país, se han impulsado medidas como el cribado prenatal, el Tamizaje Auditivo Neonatal, así como los implantes coleares en niños hasta los 5 años que cubría el Seguro Popular y que ahora con el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), se espera que se pueda ampliar el espectro de atención, acota el Dr. Fernando Díaz Rojas, Director Comercial de MED-EL México.

Las causas de pérdida auditiva en infantes pueden ser variadas, pero en particular suelen ser congénitas, es decir, aquellas que se presentan en el nacimiento o quizá un poco después; no obstante, también existen las razones adquiridas que se presentan en la niñez como una infección maltratada, incluso un golpe o un ruido muy fuerte.

Entre las principales causas figuran:

Factores genéticos. Abarcan cerca del 40% de la pérdida de audición en los niños. Suelen ser malformaciones congénitas del odio y del nervio auditivo.

Afecciones perinatales. Por ejemplo, falta de oxígeno al nacer o bajo peso.

Infecciones. Éstas pueden presentarse desde el embarazo, es decir, si la madre contrae algún virus como la rubéola, esto puede generar que el bebé pierda la audición. Incluso una otitis media crónica puede derivar en hipoacusia.

Enfermedades del oído. Diversas afecciones como la presencia de cera o de la otitis media adhesiva pueden generar pérdida auditiva.

Ruido. Sonidos intensos como los de la pirotecnia o incluso aquellos de los aparatos electrónicos que usan con más frecuencia los niños pueden provocarles pérdida auditiva.

Medicamentos ototóxicos. Aquellos medicamentos que se han empleado para tratar infecciones como los antibióticos aminoglucósidos, en particular, la gentamicina, estreptomicina y neomicina.

De estas causas se desprenden los distintos tipos de pérdida auditiva: hipoacusia conductiva, neurosensorial, mixta y retrococlear. Para cada una de éstas existe una solución que van desde los implantes cocleares, de oído medio, conducción ósea, hasta los sistemas de estimulación eléctrico-acústica y de conducción ósea.

MED-EL reafirma su compromiso con la niñez de México y el mundo, por lo que invita a los padres a prestar especial atención durante la infancia, ya que varios de los problemas auditivos se pueden evitar o tratar de manera oportuna y temprana.

Para pacientes que hacen uso de las diferentes prótesis auditivas, una de las formas con las cuales podemos ayudarlos es haciendo el chequeo diario en casa, como lo recomienda Romina Piccione, nuestra Directora de Rehabilitación para Latinoamérica con el Test de Sonidos Ling.

Una persona con pérdida auditiva que es equipada y rehabilitada oportunamente y de manera adecuada, es una persona a la cual se le dará la oportunidad de incluirse en la sociedad dentro de todos los ámbitos, maximizando sus habilidades de comunicación tanto auditivas como del lenguaje. Queremos que dichas personas no dejen de escuchar los sonidos que la vida nos regala en lo cotidiano.



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