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¡Acción!... con sana distancia

¡Acción!... con sana distancia

Si el cineasta Omar Velasco desea afinar escenas con un actor, entonces debe comunicárselo a su asistente de dirección, quien se encuentra a dos metros de distancia, éste le extiende el mensaje a alguien más ubicado a un trecho similar y así sucesivamente, de este modo se comunican en el set.


Después, director e histrión protegidos con careta y cubrebocas pasan a una zona de seguridad, en la que ambos platican manteniendo sana distancia.
Una vez terminado, Velasco regresa a su burbuja en la que sólo se encuentran él y el monitor que le permite supervisar las secuencias; cada vez que toca la pantalla o su careta, debe limpiarse las manos con gel que tiene al lado.


"Es difícil todo, antes uno podía acercarse con el actor y eran segundos, ahora son minutos; con la careta todo se empaña por la respiración y es calurosa aunque usamos lamparas led y de temperatura fría", comenta el realizador.


La rutina se desarrolla en Guadalajara, donde Velasco dirige Tratado, primera película en ser filmada tras cuatro meses en que el cine mexicano paró actividades por la contingencia sanitaria del Covid-19.


Se trata de un filme observado por la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y la Comisión de Filmaciones de Jalisco para demostrar que las producciones cinematográficas pueden regresar al ruedo vigilando todas las medidas sanitarias posibles.


Carla Hernández (Señora Acero), Frank Rodríguez (My firts movie) y Salvador Zerboni (El bienamado) encabezan el elenco, que se sometió a pruebas Covid previo al rodaje que sólo requiere de una locación, una casa, donde se contará la historia de dos secuestradores y una familia.
En total, contando elenco, apenas son 15 personas las que están en el set. Los vestidores fueron separados por sexo femenino y masculino, y los alimentos vienen sellados.
"Se tiene prohibido que los actores vayan a lugares públicos, son llamados tempranos y de aquí a su casa, diario se mandan fotos a la Comisión y a Canacine para que vean que se cumple con todo", indica Manuel Villaseñor, vicepresidente de distribución de la Cámara.
Tratado estaba lista para filmarse antes de la contingencia sanitaria, pero las condiciones la detuvieron. En el inter, el guión se modificó un poco y vía online, hubo varios ensayos para llegar lo mejor preparados todos al set.


Junto con el director de fotografía, único que no utiliza careta porque el empañamiento le dificultaría ver, se decidió usar lentes angulares para dar la sensación de cercanía al espectador, precisamente para que la cámara física no se acercara tanto a los actores.
"En una escena que sería un shoot natural donde el personaje de Frank llega y toca mucho a la actriz, tuvimos que segmentar y hacer el corte directo en montaje; ya no hay secuencias que duren tanto como seguridad", detalla Velasco.

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"Es más complicado trabajar así", reconoce Carla Hernández, quien interpreta a la madre de familia "pero no se siente tanto en mi caso porque estamos concentrados en el trabajo y pues ya ahora la careta y lavarse continuamente las manos, es natural".


El largometraje estaba diseñado para cuatro semanas de rodaje, pero ante la contingencia todo se está haciendo en tres. Su lanzamiento sería hasta 2021.
Frank Rodríguez, escritor, actor y coproductor del filme, apunta que el presupuesto no se elevó, pues terminó siendo de 3 millones de pesos.

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"Ayuda que es una sola locación, pero eso no quiere decir que sea de baja calidad: hay detalles de arte, boteros originales, algunos diseños mexicanos, hay muchas empresas patrocinando, Carla debuta como productora, la idea era ya hacer algo porque hemos estado mucho tiempo parados, y demostrar que sí se puede", expresa.



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