Reinstalación fallida del trabajador, no impide el pago de su indemnización

Cuando el trabajador considere haber sido injustamente despedido o que al hacerlo no le fueron pagadas la totalidad de las prestaciones a las que tiene derecho por ley, puede ejercitar acción legal ante la Junta de Conciliación o Tribunal competente, reclamando la indemnización constitucional correspondiente.

No obstante, puede llegar a suceder en el trayecto del procedimiento jurisdiccional, que el patrón haga una oferta o propuesta conciliatoria de reinstalar a éste en su antiguo puesto, evento en el cual el proceso terminaría en esta parte, con independencia de que el trabajador haya ejercido la acción de indemnización constitucional y no la de reinstalación.

Ello debido a que el trabajador, al aceptar el ofrecimiento del patrón transigió con él, aceptando modificar la acción legal ejercitada, por lo que la Junta o Tribunal que se encuentre conociendo del procedimiento legal no debe condenar al pago de la indemnización inicialmente pretendida, puesto que, al no habérsele privado de su empleo, la relación de trabajo continúa y no se surte la hipótesis indemnizatoria.

Sin embargo, el procedimiento laboral deberá continuar para decidir en sentencia o laudo, sobre la existencia del despido y, como consecuencia, sobre el pago de los salarios vencidos, entre la fecha de la separación y la de reinstalación, independientemente de otras prestaciones que eventualmente se reclamen, como horas extraordinarias, días de descanso, prima dominical, prima vacacional, vacaciones, aguinaldo, inscripción al Instituto Mexicano del Seguro Social, entre otras.

Ahora bien, en el supuesto de que el trabajador no asistiera a la diligencia de reinstalación, aun cuando previamente haya sido apercibido de que se le tendría por inconforme con la reanudación de los servicios (al ser su conducta la causa que impediría la reanudación del trabajo), si el patrón realizó el ofrecimiento de mala fe y así es calificado por la Junta o Tribunal al dictar el laudo, la acción de indemnización del trabajador no se anula, ni los salarios caídos deben cortarse desde la fecha de la diligencia en que el fedatario jurisdiccional asentó la imposibilidad material para realizar la reinstalación del trabajador por su inasistencia, sobre todo si el patrón no acreditó la inexistencia del despido, pues el hecho de que la intención de éste haya sido deshonesta, tiene como consecuencia que el trabajador no esté obligado a aceptarla, y si lo hace, pero no asiste a la diligencia de reinstalación, incluso sin tener causa justificada, tampoco perderá su acción legal indemnizatoria, porque, en esencia, su conducta no puede purgar el vicio de origen del que se encuentra afectado el ofrecimiento de reinstalación.

Por lo cual, en ese evento, lo que debe entenderse con la inasistencia del trabajador es que está inconforme con ser reinstalado en las condiciones en que le fue ofrecido el trabajo y, en consecuencia, su acción de indemnización y el reclamo de los salarios caídos no puede quedar anulada ni restringida por la conducta impropia y de mala fe del patrón.

Tal y como lo dispone la tesis aislada relevante, publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta el pasado viernes cinco de julio de rubro: REINSTALACIÓN. SI NO SE LLEVA A CABO POR LA INASISTENCIA DEL TRABAJADOR A LA DILIGENCIA RELATIVA, ES IMPROCEDENTE DECLARAR ANULADA O EXTINGUIDA LA ACCIÓN DE INDEMNIZACIÓN O REINSTALACIÓN, O LOS SALARIOS CAÍDOS DESDE LA FECHA DEL DESPIDO INJUSTIFICADO, CUANDO EL OFRECIMIENTO DE TRABAJO FUE DE MALA FE Y LA PATRONAL NO ACREDITA LA INEXISTENCIA DEL DESPIDO.

Como siempre un placer saludarlo, esperando que estas pocas letras hayan sido de su agrado y sobre todo de utilidad ¡Hasta la próxima!




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