Testamento y Donación con reserva de usufructo vitalicio

Sin duda, el testamento es una forma efectiva para

transmitir los bienes presentes y futuros después de el

fallecimiento del propietario, pero quizá no sea la más

adecuada ni económica, dependiendo de los intereses

particulares de cada persona.

El testamento es el acto jurídico solemne por medio

del cual una persona dispone el como y a quien le

transmitirá su propiedad después de su muerte.

Se trata de un instrumento legal que expresa la

voluntad del legítimo propietario o testador, para que una

o varias personas determinadas, adquieran el derecho de

su propiedad después de su fallecimiento.

Es un acto unilateral y espontaneo, solemne, escrito,

de última voluntad, esencialmente revocable, por el cual

una persona dispone para después de su muerte de la

totalidad o de parte de su patrimonio.

Los conceptos de patrimonio, herencia y testamento

tienen su primera aparición formal en la época de la

antigua Roma, en donde ya se reconocía al testamento

como un acto jurídico y formal.

En este periodo histórico, era común que el

patrimonio pasara directamente de padres e hijos sin

necesidad de realizar actos jurídicos, no obstante, se

conocían varios tipos de testamentos que procuraban

básicamente que aquellos propietarios que no tenían un

sucesor directo, pudieran encontrar un heredero sustituto

que fuese capaz de conservar la línea familiar y su legado.

En la actualidad, aún habiendo testamento, los

herederos no adquieren la propiedad de los bienes de la

herencia en automático al fallecer el testador.

Sino que para ello tienen que tramitar, ante un juez

de primera instancia, un juicio sucesorio testamentario, lo

cual implica gastos de abogado, de Notario Público (pues

las constancias del juicio se tienen que protocolizar), de

perito valuador (en algunos casos) y garantizar la función

del albacea, además de inversión de tiempo, y

adicionalmente, el riesgo de los problemas que pueden

surgir entre los mismos familiares o herederos, lo que

complicaría aún más las cosas.

Existen otras formas igual de efectivas, más rápidas

y económicas de transmitir los bienes presentes al

fallecimiento del propietario, siendo entre las más

populares la de la DONACIÓN CON RESERVA DE

USUFRUCTO VITALICIO.

La donación con reserva de usufructo vitalicio es un

contrato mediante el cual se puede transmitir la totalidad

o parte de los bienes que decida el propietario, pudiendo

ser a un familiar o no, reservándose el uso y goce de

dichos bienes en tanto viva, disponiendo que, a tu

fallecimiento, en automático, pase la plena propiedad al

donatario, sin juicios ni gastos extras.

Al celebrar el contrato de donación con reserva de

usufructo vitalicio, la propiedad pasa desde ese momento

a ser del donatario, pero el usufructo, es decir el derecho

a usar y disfrutar el inmueble, recibir sus rentas y lo que

produzca, siguen quedando con el usufructuante, es decir

del donante, quien continuará en posesión del inmueble

hasta que se produzca su fallecimiento, y entonces en

automático, se consolidan en el donatario lo que se le

llama la nuda propiedad.

Esta modalidad de donación es muy utilizada sobre

todo de padres a hijos. Quien se reserva el usufructo tiene

derecho a detentar la posesión, uso y disfrute del bien raíz

mientras que el que se queda con el derecho de

propiedad, tienen el dominio sobre la cosa, pero no

obstenta la posesión.

El que tiene el usufructo de la casa puede actuar

casi por completo como si continuara siendo el propietario

(puede habitar la propiedad, alquilarla a terceros, etc.),

pero no la puede vender ni hipotecar.

Por lo que, al donar reservándose el usufructo

vitalicio, desde el momento de la celebración de ese

contrato, la propiedad pasa a ser de la persona a quien le

donan, pero el usufructo, es decir, el derecho a usar y

disfrutar el inmueble, sus rentas, y lo que produzca, aún

pertenecen al que donó y seguirá siendo de él mientras

viva.

Como siempre un placer saludarlo, esperando que

estas pocas letras hayan sido de su agrado y sobre todo

de utilidad ¡Hasta la próxima!




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