SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN Y DEL CONOCIMIENTO

La Sociedad de la Información tiene por base el desarrollo tecnológico que se ha dado en las últimas décadas, el cual es elemental para elevar la productividad y la competitividad de las empresas, así como para generar una serie de beneficios sociales, culturales y económicos.   

La comunicación, entendida como el intercambio de información entre dos o más participantes, existe desde mucho antes de la llamada Sociedad de la Información, un término que fue acuñado en 1973 por el sociólogo estadounidense Daniel Bell, específicamente en su obra El advenimiento de la sociedad post-industrial, "donde formula que el eje principal de ésta será el conocimiento teórico, y advierte que los servicios basados en él habrán de convertirse en la estructura central de la nueva economía de una sociedad apuntalada en la información".    

De un tiempo a la fecha, la presencia de las nuevas tecnologías "en diferentes ámbitos de nuestra vida es cada vez más evidente; enviar un correo electrónico, comprar artículos en Internet, mantener un chat, la televisión vía satélite o consultar el mercado bursátil desde el teléfono móvil, por ejemplo, son acciones cada vez más habituales e incorporadas a nuestra sociedad", explica Gerardo Meneses Benítez.  

Las actuales tecnologías son la mejor prueba de que la comunicación ha evolucionado inimaginablemente en beneficio de los seres humanos. De los signos y señales que se utilizaron en los tiempos más primitivos, hemos evolucionado a estadios como la sociedad de la información, en la que predominan el Internet y las nuevas tecnologías de la era digital. 

En este tema es obligado destacar las virtudes del Internet, al que Manuel Castells define como "una red de redes de ordenadores capaces de comunicarse entre ellos". Añade el experto en la sociedad de la información, que el Internet "es mucho más que una tecnología. Es un medio de comunicación, interacción y organización social".    

El Internet, que ha ganado terreno en la vida cotidiana de la mayor parte de la población mundial, ha revolucionado las antiguas formas de producción en las empresas, así como la forma de comunicarnos.   

En la comunicación de hoy, el atractivo principal son las herramientas digitales que se emplean para crear contenidos que más tarde son difundidos a través de redes sociales y otros entornos virtuales. Estos contenidos son la atracción de quienes procuran en la web información dotada de actualidad, multimedialidad, interactividad e hipertextualidad.    

De un tiempo a la fecha vivimos en la llamada sociedad del conocimiento, que representa la fase más avanzada de la globalización, un fenómeno que ha hecho del mundo un lugar más interconectado, donde el conocimiento se convierte en una nueva e importante fuente para generar riqueza. 

Antes de la globalización y de la llegada de la sociedad del conocimiento, Peter Drucker predecía: "la información y los conocimientos serán el recurso clave de toda organización en el futuro".  

El término sociedad del conocimiento alude a la ruptura con la etapa anterior, la llamada sociedad industrial, que surgió a mediados del siglo XVIII como consecuencia de la Revolución Industrial iniciada en Gran Bretaña. 

Aparte de Peter Drucker, que coloca al conocimiento en el centro de la producción de la riqueza, la sociedad del conocimiento ha sido también objeto de estudio por teóricos como Jhon Naisbitt y Alvin Toffler. De acuerdo con este último, "el conocimiento es infinitamente ampliable. Su uso no lo desgasta sino que, al contrario, puede producir aún más conocimiento".   

Iliana Hernández García señala sobre el tema: "la sociedad del conocimiento se caracteriza por una producción sistemática y continuada de conocimiento novedoso".  Añade esta escritora que la producción de innovación se expresa de dos modos: "como producción de procesos y como producción de productos, y la innovación surge como el pivote en torno del cual se tejen y definen ambos procesos".   

Debe destacarse aquí el quehacer de las universidades y centros tecnológicos, que son los entornos donde se adquieren conocimientos y habilidades en beneficio de las personas que, al término de sus estudios, habrán de incorporarse laboralmente a las empresas interesadas en la competitividad.   

Concluyo compartiendo una tesis con la que coincido totalmente, plasmada por los autores del libro Sociedad del Conocimiento, prologado por Manuel Castell: "el conocimiento del sector donde trabaja una organización es la verdadera ventaja competitiva".   

Twitter: @armayacastro



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