LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN MÉXICO

México, al igual que muchos países del mundo, ha reconocido los derechos

fundamentales tutelados jurídicamente, entre ellos el de libertad de expresión, “un

elemento crítico para la democracia, el desarrollo y el diálogo”, señala la

UNESCO, “la Agencia de las Naciones Unidas con el mandato especializado de

promover la libertad de expresión y sus corolarios, la libertad de prensa y la

libertad de información”.

En el sexenio pasado, con Enrique Peña Nieto como presidente de México, 47

periodistas fueron asesinados. Artículo 19, la organización civil que defiende la

libertad de expresión documentó en los seis años del peñismo agresiones contra 2

mil 502 periodistas y medios de comunicación, un 129 por ciento al alza en

comparación con el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa.

En esa administración, la libertad de expresión en México fue objeto de opiniones

emitidas por personalidades que han trabajado en pro de la paz mundial. La

paquistaní Malala Yousafzai, ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2014, dijo

en septiembre de 2017 que se sentía "muy decepcionada" por la situación de los

derechos humanos en México y, especialmente, por lo que ella considera una

"negación" de la libertad de expresión.

Emmanuel Carrère, el periodista que ha sido considerado “heredero de Michel de

Montaigne y de Jean-Jacques Rousseau”, fue otro famoso que en aquel año

lamentó los ataques a la libre expresión, y dijo sentirse "atribulado por la situación

de los periodistas en México”.

Andrés Manuel López Obrador ha dicho en repetidas ocasiones que su gobierno

respeta el derecho a disentir, así como la libertad de expresión de la ciudadanía y

de los periodistas, algunos de los cuales disienten de su discurso al señalar que el

jefe del Ejecutivo Federal golpea cada día la libertad de expresión.

“Es muy preocupante porque nunca habíamos visto a un jefe de Estado utilizar su

tribuna y su espacio de poder para atacar abiertamente a la prensa, los

columnistas, los comunicadores con la idea de sacrificarlos” declaró la periodista

Beatriz Pagés Rebollar en entrevista a En Contacto, en la que también señaló que

dichos ataques constituyen “un golpe a la libertad de expresión”.

Carlos Loret de Mola, crítico tenaz de la actual administración, señala en un texto

de opinión lo siguiente: “El gobierno que más respeta la libertad de expresión

ataca todos los días a medios y periodistas”.

Mi opinión es que sí existe respeto a la libertad de expresión en la actual

administración, pero los periodistas de nuestro país no están acostumbrados a

que un presidente defienda sus ideas, proyectos, acciones y mañaneras, como

lo hace López Obrador en “las mañaneras”.

Tampoco desconozco las informaciones que han presentado los medios de

comunicación sobre el número de periodistas asesinados durante el actual

sexenio, ni lo que las organizaciones defensoras de la libertad de prensa han

señalado en el sentido de que México es uno de los países más peligrosos para

ejercer el periodismo.

Lo importante es que el tema está atendiéndose, no sé si de la mejor manera,

pero hay acciones de gobierno para acabar con la violencia en contra de los

comunicadores de nuestro país, un compromiso que el gobierno de México ha

hecho frente a la UNESCO y a los periodistas “que merecen todo nuestro respeto,

apoyo y esfuerzo para salvaguardar su libertad y derecho a trabajar libremente”,

expresó el 7 de noviembre de 2019 Jesús Ramírez Cuevas, vocero de la

Presidencia de la República.

Esperemos que estas acciones sean reales, fructifiquen y contribuyan a la

conservación y fortalecimiento de las conquistas de la humanidad en materia de

libertad de expresión, un derecho plasmado en varios instrumentos

internacionales, entre ellos los siguientes: la Declaración de los Derechos del

Hombre y del Ciudadano de 1789; (numerales 10o. y 11o.); la Declaración

Universal de los Derechos Humanos de 1948 (artículo 19); la Convención

Americana sobre Derechos Humanos (artículo 13); la Declaración Americana de

los Derechos y Deberes del Hombre (artículo 4); la Declaración de Principios

sobre la Libertad de Expresión; el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y

Políticos (artículo 19).

El aporte de México es valioso en materia de libertad de expresión, consagrada en

los artículos 6° y 7° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,

así como en Decisiones Relevantes de la SCJN (Serie 68).

Para proteger y conservar estas conquistas es necesario que las autoridades de

los tres niveles de gobierno redoblen esfuerzos y realicen acciones a fondo para

acabar con los hostigamientos, malos tratos e intimidaciones contra los

periodistas. La UNESCO ha dicho, con absoluta razón, que “el periodismo es el

oxígeno de la democracia, y el asesinato de periodistas es la peor forma de

censura”.

Twitter: @armayacastro



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