Historia de la abogacía

Sociedad y Derecho

La abogacía es una profesión profundamente ligada a la historia de

la humanidad. Surge como consecuencia de la necesidad de interpretar el

gran conjunto de normas surgidas de las costumbres sociales y de la

moral, así como de la incipiente y aún primitiva Ley. La aparición de la

sociedad humana implicó simultáneamente la del derecho y,

consecuentemente, la del abogado.

En un principio, el derecho no era una ciencia independiente sino

parte de la filosofía. Sus primeros indicios los podemos encontrar en la

Grecia Antigua, en los oradores de Atenas. La figura del abogado no

existía como tal, aquellos que intervenían "abogando" por alguien en un

juicio "principalmente de naturaleza penal" iban en calidad de "amigo"

del defendido, una práctica que empezó a extenderse rápidamente.

No fue sino hasta en la Roma Antigua cuando surgió la figura del

abogado como la de un experto que ejercía su labor de manera clara y

de forma legal. Sin embargo, tuvo que pasar un tiempo hasta que se

instaurara la abogacía como profesión. Un dato curioso es que, tanto en

la antigua Grecia como en los primeros años del Imperio Romano, los

abogados no cobraban honorarios por sus servicios, obteniendo como

única recompensa por su labor, honores y distinciones. En el año 204

Antes de Cristo, el Emperador Tiberio abolió la ley que prohibía que los

abogados cobraran honorarios, permitiendo que lo hicieran a partir de

entonces, sin embargo, la cuota máxima era de diez mil sestercios, lo

que por aquel tiempo era muy poco.

La palabra "abogado" proviene del vocablo latino "advocatus", que

significa "llamado", porque entre los romanos se nombraba así a quienes

conocían las leyes para socorro y ayuda.

Roma desarrolló rápidamente una clase de profesionales formados

en materia jurídica, a quienes acudían no sólo las partes de un juicio,

sino también los propios jueces, los cuales eventualmente crearon el

marco legal de lo que hoy conocemos como el "derecho romano". Fue

entonces cuando, por primera vez, en la cultura occidental, hubo un

grupo de personas que aplicaban las leyes de manera práctica y

profesional.

Hacia el siglo IV Después de Cristo, ya existía en Roma la figura

del abogado como la conocemos ahora, profesionales formados en ley y

la retórica, requiriendo de estudios especializados y formales para el

ejercicio de su profesión, además de que, la cuota máxima de

honorarios se amplió hasta unos 100 sólidos bizantinos, una cifra mucho

mayor que la anterior, y que permitía al abogado ganar el dinero

suficiente para subsistir.

Con la caída del Imperio Romano hubo una degradación y pérdida

de las profesiones, entre ellas la abogacía, conservándose solamente

algunos manuscritos en distintos monasterios.

En la baja edad media, entre los años 1000 a 1200 Después de

Cristo, surgieron individuos que estudiaron "derecho canónico", con

ánimo de servir en la iglesia católica, quienes eventualmente ampliaron

su práctica profesional a la solución de cuestiones mundanas. Fue

entonces cuando empieza a aparecer el "derecho civil".

Hoy día, la abogacía no ha cambiado demasiado con respecto a la

historia de los abogados y a las bases asentadas a lo largo del tiempo.

Los abogados de América Latina, y en especial de México, somos

herederos de la tradición del Derecho Romano, cuyas instituciones, en

gran parte, continúan vigentes hasta el día de hoy.

Como siempre un placer saludarlo, esperando que estas pocas

letras hayan sido de su agrado y sobre todo de utilidad ¡Hasta la

próxima!



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