El totalitarismo ideológico ¿Motivo para acabar con las escuelas privadas?

Sociedad y derecho

El gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, logró que se aprobara

por la legislación de esa entidad, la iniciativa de ley que permitirá al

Estado expropiar los inmuebles de las escuelas e instituciones de

educación privada, poniendo un alto a sus servicios educativos, bajo el

pretexto de que la educación debe ser impartida de forma gratuita.

Si bien es cierto que el Estado tiene la obligación Constitucional de

proporcionar educación pública sin costo a la población (art. 3º de la Ley

Suprema), las personas también tiene la libertad de optar por estudiar

en estas o en alguna escuela privada de su preferencia, de acuerdo a

sus posibilidades y circunstancias, facultad que encarna la verdadera

democracia de un país, al constituirse en el “derecho humano

fundamental por excelencia”, el de “libertad”.

La existencia, proliferación y éxito de las instituciones de

educación privadas, se debe precisamente, a la incapacidad del Estado

de prestar, en la gran mayoría de los casos, salvó muy pocas

excepciones, servicios educativos de calidad.

El tema central de la cuestión no es, si las escuelas privadas están

mercantilizando la educación (pues en ultima instancia, es culpa del

Estado la existencia de estas, pues solamente son consecuencia de los

deficientes servicios educativos que presta el gobierno). El fondo real del

asunto es mucho más alarmante y, por tanto, nos debe tener muy

preocupados, todo parece indicar que en realidad se trata de un tosco y

burdo intento del gobierno de imponer un control absoluto sobre el

contenido de la educación que recibirán nuestros jóvenes, para colocar

una sólo ideología oficial (lo cual es típico de los regímenes totalitaristas

y absolutistas).

Pareciera ser que la 4T, no sólo busca imponer su forma de

gobierno, sino también, su manera de pensar en la población.

La facultad de expresar libremente nuestras ideas, emociones y

sentimientos, el derecho a disentir y de hacer las cosas que nos hagan

felices, el poder criticar, reprochar y sermonear a las autoridades ¡y a

quien sea!, cuando estamos en desacuerdo en algo, el discernir por

nosotros mismos lo que es correcto y lo que está mal, son prerrogativas

que han sido ganadas en nuestro país, literalmente a base de sangre y

con costes de las vidas de aquellos valientes que tuvieron la coraje de

darlo todo por defender esos ideales.

La nueva ley del Estado de Puebla que permite la expropiación de

los inmuebles de las escuelas privadas, no solo es inconstitucional por

infinidad de motivos, como la violación de los derechos humanos de

seguridad jurídica y garantías a la propiedad privada, previstos en los

artículos 14 y 16 de la Constitución Federal (ya que la expropiación que

dispone esa ley, no persigue como finalidad un interés público), así

como al derecho humano de libertad, previsto en el artículo 6º de dicha

Carta Magna, al de igualdad interna en la propia ley (art. 1º), por

resultar arbitraria su imposición, al hacer una distinción que no

encuentra una justificación constitucionalmente válida, entre otras

muchas más. Sin embargo, lo realmente grave de la situación, es el

riesgo que corre nuestro país, de que el gobierno en turno, monopolice

la educación, pues con ello, impondrán la ideología oficial, restringiendo

por completo la libre generación de ideas y opiniones particulares, lo

cual nos llevaría, sin duda alguna, a la peor de las dictaduras de la cual

nos resultaría muy difícil salir.

Como siempre un placer saludarlo esperando que estas pocas

letras hayan sido de su agrado y sobre todo de utilidad ¡Hasta la

próxima!



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