El Municipio de San Quintín

El Municipio de San Quintín

Durante treinta años el Gobierno del Estado, bajo la conducción del Partido Acción Nacional, se opuso a la municipalización de San Quintín. Las administraciones priistas de Ensenada, también. Cada tres años la esperanza para los residentes de esa demarcación se acercaba nuevamente, porque los candidatos a todos los puestos en disputa, de todos los partidos, esto es diputados locales, presidentes municipales y gobernador, en este último caso cada seis años, prometían resolver positivamente la municipalización.

Sin embargo, siempre quedó solamente en la promesa incumplida, con justificaciones y la burla para los residentes de aquella zona. El Robín Hood bajacaliforniano, el Gobernador Bonilla, con hechos y acciones ejecutivas cumplió la promesa de convertir en municipio la región de San Quintín. 

En paralelo también debe decirse que destacados luchadores sociales de todos los niveles de aquella zona, esto es campesinos, profesionistas, empresarios y sector popular, también pugnaron vehementemente por la municipalización de San Quintín, pero en honor a la verdad debe destacarse que para algunos el verdadero interés era formar parte de la nueva burocracia municipal, para beneficiarse del presupuesto; lo anterior quedó evidenciado al darse a conocer extraoficialmente los nombres de quienes habrán de constituir el primigenio Concejo municipal. Las voces discordantes de inmediato se hicieron patentes, quedando de manifiesto que el verdadero interés no era la municipalización, sino obtener un cargo público. 

Ahora, también debe señalarse que no es correcto que políticos influyentes metan la mano en la selección de los concejales, concentrando allí mayoritariamente a parientes y amigos muy cercanos, porque desprestigian el logro del gobernador, que contrariamente a sus antecesores, sin temblarle la mano hizo lo que otros no quisieron. 

Uno de los mayores retos del naciente municipio de San Quintín, es la regularización de las zonas urbanas ejidales y la participación activa de los ejidos; si en todo el Estado el ochenta y cinco por ciento del territorio es ejidal, en el nuevo municipio, el noventa y ocho por ciento aproximadamente pertenece a este régimen agrario, por lo que su participación resulta de la mayor importancia, no solo por la extensión geográfica, sino por la aportación económica que se obtendrá de estas tierras. Las zonas urbanas ejidales representan hoy una enorme cantidad de solares (lotes urbanos) sin la acreditación legal de la propiedad, ni están incorporados al padrón predial, por tanto, no pagan impuestos por este concepto.

Es conveniente proceder de inmediato a la regularización de las zonas urbanas ejidales con el fin de otorgar certeza jurídica a los pobladores y generar un amplio padrón predial que favorecerá enormemente al nuevo municipio, además del beneficio directo a las familias ahí asentadas. Ello representa la posibilidad de que las comunidades rurales participen en programas de infraestructura y servicios, al contar con la plena propiedad de los lotes y áreas públicas. 

Ahorita lo urgente es definir el concejo municipal y quién habrá de presidirlo, para iniciar la planeación y acciones para detonar la región. En San Quintín son varios los empresarios que han destacado por su tenacidad y trabajo, ubicándose entre los mejores de México, por su participación en el mercado global de productos agrícolas; alguno de ellos sin duda puede ser un buen presidente. 

*El autor es jurista y promotor de economía social. 

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