Cita con Clío

FRASE. "La Historia ha demostrado que la mayoría de los triunfadores notables encontraron obstáculos desalentadores antes de vencer. Ganaron porque se negaron a ser dominados por sus derrotas". B. C. Forbes.

ANECDOTARIO BAJACALIFORNIANO. "En un principio, el vicio fue la única alternativa, entre la vida y la muerte. No creo faltar a la discreción relatando como sucedieron las cosas en el momento de tomar la decisión, ni tampoco creo perjudicar con ello al coronel Cantú...Una tarde, en Ensenada, vino a distraer la tormenta de su conciencia con un poco de vista marina. Desde el muelle veía caer la tarde... Los chinos eran una obra de Cantú. Les había abierto las puertas al igual que a todos los otros inmigrantes, y los chinos, que a la postre se convirtieron en un peligro, eran los más entusiásticos invitados. Ellos empezaron a roturar la llanura, a rescatar en provecho propio las tierras fértiles usufructuadas por los trusts norteamericanos, a organizar el comercio; pero también fueron los primeros en organizarse en mafias, en sembrar el terror y en practicar y futuro.

El chino que se acercó a Cantú llevaba una petición cargada de temores: - ¿Cómo estás, colonel? - ¿Quieles hacelme un favol? –Necesito tlael una medicina, pelo si no das pelmiso no voy a podel. - ¡Sí! Si quieles sábelo, es opio; pelo si tú dal pelmiso yo dalte cinco mil dólales. (Hubo una pausa en el análisis de la conciencia. En ese momento, el coronel Cantú se jugaba el destino de cuatro ciudades.) - ¡Glacias colonel! Aquí tienes los cinco mil dólales.

Y así empezó la cosa. Después ya nadie pudo detener el tráfico de drogas; pero con sus ganancias, con las regalías del opio y las contribuciones de los fumadores que se abrieron por docenas, los pueblos fronterizos se convirtieron en ciudades, y a la desesperanza miserable vino a sucederla una vida llena de promesas y realidades". (1)

"Siendo gobernador del entonces Territorio Norte de la Baja California, el general Rodolfo Sánchez Taboada, visitó las instalaciones del Hipódromo de la ciudad de Tijuana, ya que era amante y conocedor de los buenos caballos y finas yeguas. En su recorrido se encontró con un caballerango que atendía con toda dedicación a una nerviosa yegua, el general, acercándosele le interrogó sobre cuales eran en su opinión personal, las cualidades que debía tener toda yegua fina; el caballerango con toda tranquilidad le contestó: -Debe tener: cara de mujer bonita, pechos de recién parida, ancas de mujer casada y andares de prostituta- ¿y de un buen caballo? –Debe contar con las cualidades del gallo: alzado, ojo vivo y valiente; del venado: nervioso, patas delgadas y listo para partir; del cura: cerviguillo grande, paciente y de buen comer y, de la mujer: obediente, cariñosa y buena al montarla". (2).  

"Me viene a la memoria la inocentada de un vecino norteamericano, a quien un buen día se le ocurrió entrar como turista por la frontera de Mexicali. Iba rumbo al puerto de San Felipe cuando le salió al paso un agente de tránsito reclamándole una real o supuesta infracción. El vecinito se asustó y preguntó que cuánto importaba la multa y dónde tenía que pagarla. El agente se apresuró a darle la clásica "mordida", sacándole cinco dólares y dejándolo en libertad, para que continuara su camino. Al día siguiente se me presentó el turista en el palacio de gobierno, para darme las gracias y felicitarme por un sistema tan práctico de imponer multas sin exigir documentos, sin dar recibos y sin molestia alguna para el infractor.

-Mire usted, señor gobernador –me dijo el vecino-, en mi país me hubieran hecho un jurado y habría yo perdido cuando menos dos días de trabajo. Así que vengo a darle las gracias y a rogarle que me ilustre sobre tan práctico sistema". (3)

"El valle de Mexicali iniciaba su auge; había todo el crédito que se necesitaba para cultivar algodón, y se llegó a producir más de medio millón de pacas; el presidente Miguel Alemán le prestaba atención especial a Baja California. Todos querías ser agricultores. Periodistas, estrellas de cine y teatro, políticos de viejo y nuevo cuño... Mexicali tuvo los suyos. El prototipo, el más simpático, el más cordial sin duda, fue el genial cómico Roberto "Panzón" Soto, padre de otro célebre cómico "Mantequilla" Soto. Un día apareció por Mexicali como dueño de una propiedad por el rumbo de la colonia Zacatecas, donde eran voz cantante don Eufrasio Santana, don Leopoldo Verdugo, don Carlos Ainslie, Francisco "Panchón" Aguilar, y otros más, amigos todos del general Fausto Topete, también dedicado a la agricultura después de sus aventuras revolucionarias en Sonora.

Roberto Soto quiso informarse con la gente más enterada y se apersonó en el restaurante bar "El León de Oro", lugar de reunión de los más conocidos agricultores, funcionarios y personas cercanas a ellos, aficionadas al juego de dominó.

Todo mundo conocía a Roberto Soto, pues a todas partes de la república llegaba su fama de actor, así es que no le costó trabajo hacerse amigo de los asiduos asistentes a El León de Oro. Lo que no sabía Roberto Soto era que los concurrentes acostumbraban hacer apuestas acerca de quién era el primero en mentarle la madre a los recién llegados. Cuando recibió la primera mención, se alarmó pensando en una posible agresión física, pero no faltó quien le aclarara que esa era una manera y costumbre norteña de "romper el hielo" con lo que se demostraba afecto y confianza. Pasado algún tiempo, ya más amigo de todos, un día les dijo: -Francamente yo no estoy de acuerdo en esa forma de tratarse; la madre es un ser al que debemos venerar y respetar.

-No te preocupes- le aclaró uno de los presentes –nosotros tenemos dos madres: una que utilizamos para mentárnosla y la otra, la que veneramos y respetamos colocándola en un nicho.  

Ya se mostraba complacido Roberto Soto, cuando surgió la sonora mentada dirigida a quien le había hecho la aclaración, recalcando al final: -Y no me refiero a la de mentiras, sino a la del nicho, la que vive en el número tal de la calle tal, con teléfono número tal.

Fue Roberto Soto un apasionado mexicalense, aunque por pocos años, no creo que haya tenido buenos resultados como agricultor. Se comentaba que había vendido el terreno que algún día pretendió convertir en su refugio, regresándose a la capital con algún pequeño beneficio, lo cual dudo mucho. 

Vivió momentos muy gratos entre nosotros; quiso a Mexicali y quienes aquí tuvieron la oportunidad de tratarlo, le correspondieron. Para mí, fue muy placentero haber tenido el privilegio de ser su amigo. Fue un gran actor y un gran señor". (4) 

FUENTES CONSULTADAS:

Jordán, Fernando, El otro México, Biografía de Baja California, SEP-UABC, México. 1993.

Entrevista hecha en 1990 a don Mario Maldonado Benavidez, secretario particular del general Rodolfo Sánchez Taboada.

Maldonado Sández, Braulio, Baja California, comentarios políticos, SEP-UABC, México. 1993.

Castellanos Everardo, Milton, Del Grijalva al Colorado, Recuerdos y Vivencias de un político SEP-UABC, México. 1994.

*) Licenciado en Administración Pública y Ciencias Políticas por la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de la UABC y, en Historia por la Facultad de Ciencias Humanas de la UABC. Investigador del Archivo Histórico del Municipio de Mexicali. IMACUM. Email: lerdok57@hotmail.com. Facebook: Francisco Javier Palacios Flores.



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