Cita con Clío

FRASE. “En este momento de pánico solo tengo miedo de los que tienen miedo”. Víctor Hugo. 

EL FERROCARRIL SONORA-BAJA CALIFORNIA: Crónica de su inauguración (Parte II) Por Adolfo Wilhelmy. “Encontramos “de fiesta” a la Estación, enclavada en la inmensidad desértica, que lleva el nombre de “López Collada”. En una enorme plataforma, llevada a un “escape”, se improvisó un decoroso y bien acondicionado templete, desde el que se radió a control remoto el acto de la declaratoria inaugural, que breves horas más tarde se ratificara en el extremo terminal de la vía, en Puerto Peñasco, a los acordes emotivos de nuestro himno. Cubierta con extenso toldo, la improvisada tribuna ostentaba sencilla, pero adecuado y bello adorno de lienzos y gallardetes tricolores. Obsequiada que fue la concurrencia con un confortable refrigerio, se dio principio al acto, radiando sencillo preámbulo el joven vate don Enrique Paulín para presentar a los radioyentes al señor Melquiades Angulo, Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, quien una vez declarado inaugurado el tramo ferrocarrilero, cuyas obras merecen atinadamente el dictado de “la conquista del Desierto de Altar”; nos hizo sintética historia de la misma construcción, que surgió del proyecto empezado a realizar por el licenciado y general José Inocente Lugo, cuando estuvo al frente de la administración del en aquella época Distrito Norte de la Baja California, teniendo frases de encomio, y en el que el mismo señor Angulo trabajó en su profesión de ingeniero; dignificó la memoria de los que cayeron en la brega por dicha conquista; López Collada, Gustavo Sotelo, Sánchez Islas y otros, aclarando que en 1923, cuando la magna obra hoy terminada estaba en sus albores, precedió a dichos mártires, sucumbiendo bajo las torturas de la sed, el humilde trabajador Guillermo Santibáñez, cuyos restos permanecen en la anonimia, sepultados en pueblerino panteón de allende la frontera, asegurando, por último que las obras no quedarían allí, que continuaran hasta Santa Ana. Una cerrada salva de aplausos rubricó la peroración del señor Ministro Angulo, a quien previa la presentación de estilo, sucedió en el uso de la palabra el señor C. C. Rambo, Mayor de la ciudad vecina de Calexico, para pronunciar breve improvisación en inglés, en la que expresó, en síntesis, que el pueblo del poblado hermano y de la nación norteamericana, sienten tanta satisfacción por la realización de la obra inaugurada, como el mismo pueblo mexicano, cuyos vínculos de amistad son cada día más estrechos, felizmente para ambas naciones. El señor Rambo fue largamente premiado con ruidosos aplausos. Paulín anuncia que sigue en el uso de la palabra el coronel Rodolfo Sánchez Taboada, Gobernador de la entidad bajacaliforniana, quien avanza hasta la barandilla que sirve de antepecho, en medio de una tempestad de aplausos y dice su vibrante improvisación, notoriamente emocionado, principalmente en la última etapa del discurso, cuando propugnando por la unificación obrera, “creadora de imposibles” y refiriéndose a peroración original de otra persona por él escuchada, nos conmovió en este bello símil que nos impresionó hondamente: “un grano de trigo, al caer en el surco, no le pregunta a otro grano de trigo: ¿de qué sementera procedes, quién te puso aquí?, sino que de consuno con otros granos, brotan y se multiplican en eclosión manuficiente y para el sustento del hombre; la gota de rocío no inquiere de otra gota: ¿de qué nube procedes, qué pretendes, quién te manda? Sino que, unida a otras múltiples se desgaja en lluvia fecundante que hace germinar la simiente; la gota de sangre no interroga a otra gota: ¿de qué arteria procedes? Sino que unida al rojo torrente sanguíneo da vida al corazón que ama y odia, que siente y goza según las expresiones de nuestra existencia”.

Cerró el ciclo de las peroraciones y que constituían el programa, un joven profesionista ingeniero Bermúdez, cuyo nombre desgraciadamente perdimos al extraviar nuestro carnet de apuntes, produciendo, con voz fuerte y bien timbrada, una muy atinada tirada oral, en la que romántica y emotivamente rememoró la crispante odisea póstuma de López Collada y compañeros de infortunio a través de las arenas calcinadas por el sol abrasador del desierto, viacrucis en cuyo horrible agonía, el héroe leyó una a una las amorosas misivas de su dulce compañera ausente, dedicándole a ella, sin duda alguna, el recuerdo envuelto en el último chispazo de su razón. Perorata plétora de emocionantes conceptos que conmovieron al auditorio visible e “invisible”, terminando entre nutridos aplausos la trasmisión. Momentos después el tren arribaba a Puerto Peñasco, que encontramos completamente transformado de cómo lo conocimos hace poco más de un año. Allí esperaba a la comitiva el general Anselmo Macías, Gobernador de la entidad sonorense, quien había llegado la víspera a participar en el acto inaugural, en compañía de dos diputados a la Legislatura local del estado limítrofe, del general también de brigada, Gabriel Guevara, ex Gobernador de Guerrero y actual Jefe de la Primera Comisión Revisora del Ejército y de otras altas personalidades del mundo oficial-militar. 

El regreso lo emprendimos pasadas las nueve de la noche, la que transcurrió en comentarios, música y canto, que terminó definitivamente cuando rosicler matinal teñía de rosa y nácar el oriente, precediendo la explosión lumínica del Astro Rey que subrayó nuestra atención en arrobo, perplejidad de estupor ante tanta belleza, mientras el vernáculo Mariachi entonaba con ritmo que antojábase melancólico: “¡Que linda está la mañana / en que vengo a saludarte…!”. (1) 

NOTAS SOBRE EL VIEJO MEXICALI. “Mejoras en Mexicali, B. C. Desde ayer, principiaron en las calles de Mexicali las obras de compostura de las mismas, bajo la dirección del señor Ingeniero don David Goldbaum. Una nueva maquinaria adquirida por el expresado profesionista, por cuenta del Gobierno del Distrito Norte, arribó desde antier a la población, determinándose que inmediatamente se pusiera a prueba en las calles de Mexicali, a fin de comprobar su eficiencia en lo que respecta a la construcción de caminos en que se seguirá usando, pues, según se nos dice, hace un tramo de buen camino de ocho pies de ancho en sólo cinco o seis horas de labor. 

La nueva maquinaria empezó a trabajar en la Avenida Porfirio Díaz, de la esquina de la Compañía Bancaria Peninsular a la esquina de la Escuela Cuauhtémoc, habiendo dado muy buen resultado las obras practicadas y esperándose que, a medida que pasen los días, se seguirá empleando en las calles restantes. 

La maquinaria se compone de un arado de discos, de una Caterpillar y de una aplanadora que obran conjuntamente. Esto, en unión de una quebradora de piedra de 14 toneladas por hora, importó la suma de Dls. 45,000.00 que fueron pagados por el Gobierno del Distrito. (2) 

FUENTES CONSULTADAS:

Revista Minerva, Año XIV, Nos. 6 y 7. Junio y julio de 1940. Mexicali, B. C.

El Tucsonense. July 20, 1920, Image 6. Tucson, Ariz. 

Consultado: 28 de mayo de 2020.

*) Licenciado en Administración Pública y Ciencias Políticas por la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de la UABC y, en Historia por la Facultad de Ciencias Humanas de la UABC. Investigador del Archivo Histórico del Municipio de Mexicali. IMACUM. Email: lerdok57@hotmail.com. Facebook: Francisco Javier Palacios Flores.



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