A un año de su detención

A un año de su detención

 

Se acaba de cumplir un año de la injusta detención del apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García, el hombre que el 21 de junio de 2019 se declaró inocente de los cargos que se le imputan, esto ante el Tribunal Superior de los Ángeles, California, en Estados Unidos.

Desde un principio, millones de fieles de La Luz del Mundo en los cinco continentes dijeron estar convencidos de la inocencia y honorabilidad de su líder espiritual. A más de el testimonio de los miembros y ministros de la Iglesia con mayor crecimiento en los últimos años, el pasado 7 de junio una corte de apelaciones del estado norteamericano de California desestimó las acusaciones en contra del presidente internacional de esta asociación religiosa.

En un mensaje colocado en su cuenta personal de Twitter, Silem García Peña, vocero de la Iglesia La Luz del Mundo, expresó: “A un año de distancia la verdad jurídica es que no inició su juicio, se violentaron sus derechos constitucionales, el caso se desechó y esperamos que se cumpla la resolución”.

Aparte de la verdad jurídica que nos recuerda el portavoz de esta Asociación Religiosa, existe otra verdad en materia de crecimiento espiritual, social y material, misma que ha sido consignada por innumerables medios de comunicación en los últimos doce meses. Me refiero, claro está, a decenas de miles de bautismos en todo el mundo, así como a la inauguración de nuevos templos consagrados en distintas ciudades del mundo a la gloria de Dios.

Otra cosa que no puede soslayarse de ninguna manera es la perfecta unidad de la Iglesia, así como el crecimiento en materia de valores de todos y cada uno de los miembros de la comunidad. Hablo evidentemente de los principios por los que se rigen los integrantes del Cuerpo de Cristo, mediante los cuales logran ser mejores en todos los aspectos.

Algunos de estos valores, como la fe, el amor y la solidaridad han sido del conocimiento de decenas de miles de personas en la actual contingencia sanitaria, en el marco de la cual la Iglesia La Luz del Mundo, siguiendo el ejemplo de amor de Cristo y las directrices apostólicas, ha contribuido con insumos para la integración de despensas que han sido entregadas a los más golpeados por la pandemia.

Las personas y grupos que le apostaron al aniquilamiento de la Iglesia se han equivocado una y otra vez en sus pronósticos. Dijeron primero que la Iglesia se acabaría, y que la Santa Cena 2019 tendría una merma considerable en asistencia. Nada de esto ocurrió, por el contrario, fue la Santa Convocación que rompió récord en número de asistentes, al reunir el pasado mes de agosto en Guadalajara a más de 600 mil fieles.

Estos números indican algo que muchos se niegan a reconocer: La Luz del Mundo sigue en pie, más firme que nunca, creciendo cada vez más, a pesar de la adversidad.

Entre los fieles de La Luz del Mundo no hay deserciones, decepciones ni desencanto. Tampoco hay en esta comunidad templos abandonados desde la detención de su máximo guía espiritual, como algunos han declarado a medios de comunicación, faltando a la verdad.

Lo que sí hay es respeto, amor y admiración hacia la persona del apóstol de Jesucristo, un hombre cuyo liderazgo goza del reconocimiento de toda la familia de la fe en los 60 países en que tiene presencia, por los resultados de su trabajo y por la honestidad con que lo realiza.

Hay trabajo de evangelización continuo, porque la Iglesia en ninguna circunstancia deja de cumplir su misión espiritual, que consiste en predicar el evangelio para suscitar la fe en Jesucristo el Hijo de Dios, salvador y redentor de las almas.

Desde el pasado 16 de marzo, día en que suspendió temporalmente sus actividades religiosas en el interior de sus templos, como una forma de contribuir a la no propagación del coronavirus, La Luz del Mundo evangeliza a través de las redes sociales y de otros medios digitales, difundiendo sin interrupción la verdad del evangelio.

Facebook, YouTube y SoundCloud han sido algunas de las plataformas digitales que La Luz del Mundo ha empleado para que sus fieles y las personas que simpatizan con su doctrina escuchen diario en sus hogares la palabra de Dios. Los resultados han sido sorprendentes, de tal manera que algunas personas anhelan el retorno a la normalidad para poderse incorporar a la Iglesia de Cristo a través del bautismo.

Llegará el momento en que el trabajo de evangelización se realice como se hacía antes de la pandemia, pero esto se hará hasta que las autoridades de gobierno y las sanitarias anuncien que las condiciones están dadas para la reanudación de servicios religiosos en los templos.

El trabajo de la Iglesia continuará en todos los ámbitos, como también seguirá la espera del momento en que se acate la resolución de la corte de apelaciones, para que inicie así la reivindicación de la honorabilidad del apóstol de Jesucristo ante la opinión pública.



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