Reactivación de las MIPYMES y del sector de la construcción tras la crisis del Covid-19

Los sectores de la construcción, el restaurantero, maquilador, entre otros, serán los más afectados
Reactivación de las MIPYMES y del sector de la construcción tras la crisis del Covid-19

Tijuana.- Se estima que alrededor de más de tres millones de empleos formales se perderán después de terminada esa pandemia en el país, así más del 50% de las Mipymes cerrarán por falta de apoyo y capital, comentó el Ing. Víctor Manuel Escobar Sánchez, presidente de la AMICBC AC.

En el caso de Baja California, aproximadamente llegaremos a los 300 mil empleos perdidos por esta pandemia, según la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS).

Los sectores de la construcción, el restaurantero, maquilador, entre otros, serán los más afectados, y lo más alarmante es la falta de visión para contrarrestar esta situación. Urge tomar medidas contracíclicas, que propicien de alguna manera la reactivación economía a corto plazo, expresó Escobar Sánchez.

Para ello, se requiere voluntad política, sensibilidad para escuchar y entender la problemática de la economía nacional, aprender a escuchar a todos los actores de la vida económica y política del país.

Asimismo, aceptar las recomendaciones y cambios necesarios expresados por cualquiera, sí son buenas y efectivas; aquí no caben colores ni siglas, es un proyecto de país, de unión y de mexicanos para mexicanos. Si no tenemos esa visión o una parecida, México va a caer en crisis, en una recesión económica como la ocurrida en 1914, más allá de una caída del PIB que se podría estimar entre 7% y 20%, según especialistas, apuntó el presidente de la AMICBC AC.

SE NECESITA DISPOSICIÓN PARA DAR APOYOS

La IP juega su parte para sacar al país adelante, manteniendo la planta productiva en lo mayor posible y absorbiendo gastos que ponen en riesgo su continuidad en la vida productiva de la misma, además de buscar fuentes de financiamiento para las Mipymes a través de otras instituciones y no con recursos del erario público, como el del BID, aunque deben buscarse otros esquemas, ya que este de factoraje ayuda mucho, sin embargo, a las empresas que no se les adeuda nada y no tienen capital para continuar no les serviría, pues no cuentan con documentos de cartera para descontar, y desgraciadamente la federación no está en la misma línea de acción.

Se debe apoyar al pequeño y mediano empresario y a todos en las necesidades requeridas; no se va a inventar el hilo negro, solo se necesita disposición y ganas de trascender como grandes líderes, apoyando a las empresas y a sus ciudadanos a salir delante de esta crisis. Tenemos solo el 40% del PIB comprometido, somos la economía 15 del mundo, y podemos aspirar a mucho si lo queremos, manifestó el Ing. Víctor Escobar.

Se habla que se estarán dando de uno a tres millones de créditos a microempresas, llámese taxistas, ambulantes, sexoservidoras, etcétera, créditos a la palabra que no está mal ayudarlos, solo que, en cuanto a la pequeña y mediana empresa, el gobierno les apoya con muy poco o nada, cuando son las que generan los empleos, impuestos, proyectos, innovación, y hacen crecer al país, con  el 75% de los empleos que se generan a través de las Mipymes, por ello no es tan incongruente creer que es ahí donde más hay que apoyar, manifestó Escobar.

Y ese apoyo que hoy se necesita, tiene una única forma a base de financiamientos baratos y sin trabas; ahorita la rapidez con que se actúe será la ventaja que tendremos para salir adelante.

Cabe aclarar que no se va a regalar el dinero, se estaría financiando, pero al mismo tiempo creando un puente que permita brincar de un país en crisis a un país emergiendo triunfante de la misma, encaminado a un nuevo proyecto económico.

Necesitamos crear escenarios que permitan e inviten a la inversión, tanto de capitales extranjeros como nacionales.

ESCENARIOS POSIBLES

Debemos comenzar a preparar nuevas estrategias que deberán aplicarse en cuanto podamos empezar trabajar, al reabrir nuestros negocios o buscar dónde y cómo laborar a consecuencia de la misma pandemia.

Refirió el Ing. Escobar que es el comportamiento de la industria de la construcción la que representa un indicador de las condiciones económicas del país y su desarrollo, además genera gran cantidad de empleos e interactúa con la mayoría de las industrias manufactureras permeando a todas con los ingresos recibidos.

Sin la recuperación de la industria de la construcción, es difícil que nuestro país logre volver a los niveles económicos de inversión, así como de empleos que se tenían antes de la pandemia. Aunque este sector ya estaba en una crisis, la pandemia solo la agravo.

¿Qué escenarios le quedan a la construcción? Solo dos. La primera, la reactivación de la obra pública, pero contratada directamente a este sector y no con subcontratos a través de otras dependencias como la Sedena.

Nuestros gobiernos deberían invertir en construcción de vivienda, apoyar el desarrollo del sector turístico y toda la infraestructura de energía, hidráulica, transporte. Si actuaran más rápido y realizaran un plan de desarrollo, esto resultaría en un plan multiplicador como la pandemia, pero de creación de empleos directos e indirectos, con una derrama económica muy significativa.

El segundo panorama es la falta de confianza a nuestro país de los inversionistas para traer nuevas inversiones, y también para terminar las ya empezadas por la IP. Esto reduce la posibilidad de recuperar el crecimiento económico que pudiéramos tener a futuro.

Por ello, es sumamente importante demostrar y dar certeza jurídica y moral al inversionista por parte de nuestros gobiernos, y de esta forma aumentar el ritmo en la recuperación de la industria de la construcción.

En otras palabras, debe nuestro gobierno lograr ganarse de nuevo la confianza del inversionista nacional y extranjero, así como voltear a ver a las Mipymes como sus aleados para desarrollar este gran país, señaló el presidente de la AMICBC AC.

Otra gran herramienta bien aplicada, con transparencia, honrares, sin corrupción, son las Asociaciones Público-Privadas (APP), un mecanismo alternativo de financiación de esta industria y de crecimiento del país.

Es muy difícil determinar una medida general de reactivación por los distintos tamaños de las empresas y la naturaleza del mismo sector, lo que es un hecho es que la crisis ha contribuido a destruir una parte importante del sector empresarial.

Y en las crisis, las empresas con más esperanza de vida son las grandes, que a nivel nacional son entre 3 y el 5%, con asesores que les dieron las estrategias para soportar este tipo de situaciones.

Sin embargo, recordemos que las Mipymes son la columna vertebral de la economía mexicana, por lo que es necesario verlas así, son esenciales, debemos reactivar el financiamiento crediticio para responder a las necesidades que nos obliga esta crisis en el apoyo a las empresas de menor tamaño. Necesitamos que las Mipymes sean elevadas a rango constitucional.

Recordemos que 95% de las empresas de la construcción son Mipymes y alrededor de 97% de todas las empresas del país, son Mipymes. La industria de la construcción aporta 8% aproximado del PIB nacional. Las Mipymes de México aportan 52% aproximadamente del PIB.

¿Qué más es necesario saber para desarrollar un proyecto que saque adelante a las Mipymes?, concluyó el ingeniero Víctor Escobar.



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