¿Puede la inversión en petróleo ser la respuesta para la economía mexicana?

¿Puede la inversión en petróleo ser la respuesta para la economía mexicana?

A falta de un trimestre para concluir el año, todo indica que la economía mexicana ha entrado en una profunda fase de desaceleración. Las correcciones a la baja del PIB estiman un crecimiento para 2020 que podría situarse en el 1.35%, una cifra muy lejana de las expectativas de julio del año pasado, de un 2.17%, cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador triunfó en las urnas.

El Gobierno justifica este crecimiento a menor ritmo debido a factores externos como el retraso en la aprobación del T-MEC (Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá), y la recesión económica global.

De hecho, el Foro Económico Mundial ya alegó que la caída de México de dos puestos (del 46 al 48) en el índice Global de Competitividad 2019, se debía principalmente a la incertidumbre y las tensiones derivadas de la guerra comercial de EE.UU. y China.

Para combatir la falta de confianza del sector privado, el descenso del consumo y la cautela de los inversores, el gobierno ha anunciado el Programa de Infraestructura 2019-2024 que, entre otras medidas, apuesta por aumentar la inversión pública destinada a la petrolera estatal, PEMEX, con el objetivo de dar un impulso a la economía.

El reto está en conseguir una producción de 2.697 millones de barriles de petróleo por día en 2024, o lo que es lo mismo, conseguir 2 millones de barriles diarios adicionales en los próximos 5 años. Hoy la producción sólo llega a los 1.675 millones.

De esta forma se busca recuperar la producción que la petrolera alcanzó en 2004, con 3,4 millones de barriles día y que supuso el esplendor de una gran etapa, donde la economía mexicana, controlada con el Estado, crecía un 6% anual.

La inversión en petróleo puede generar importantes revalorizaciones en la cuenta de resultados, por eso descargar plataformas de trading como MetaTrader 4 nos pueden ayudar a conocer cuáles son los mejores instrumentos y canales de inversión para sacar el mejor rendimiento de esta materia prima en la economía mexicana.

Detractores del plan rescate

Sin embargo, el plan de rescatar la petrolera, que atraviesa un momento crítico, para aumentar su producción también cuenta con detractores entre diferentes empresarios, ex ejecutivos de Pemex e inversores. Para ellos esta estrategia es un error que desembocará en incumplimiento de objetivos, desperdicio de recursos y un aumento de la deuda soberana del país, lo que aceleraría aún más el estancamiento de la economía mexicana.

Además, a los acreedores de PEMEX les preocupa el agotamiento de los recursos del yacimiento Cantarell y de Ku-Maloob-Zaap, el primero en producción.

A pesar de estas reacciones negativas, PEMEX presentó el pasado mes de julio su plan de negocio, donde se plantean nuevas inversiones en exploración y producción con las que se pretenden recuperar los yacimientos y realizar nuevos hallazgos que cubran la caída de las reservas actuales. A través de este plan también se pretende aumentar el factor de recuperación de los hidrocarburos in situ y, por último, mejorar la operación cotidiana.

A pesar de que PEMEX es la mayor empresa del país y la segunda de toda América Latina, sus deudas de 104.000 millones de dólares de créditos la convierten también en la petrolera con más deuda del mundo.



MÁS SOBRE Economía y Finanzas