Adultos mayores no ahorran para solventar su vejez

Jubilaciones no respaldan necesidades
Adultos mayores no ahorran para solventar su vejez

TECATE.- En México, más del 40% de la población no ahorra, pese a que la cifra de quienes sí lo hacen pudiera sonar alentadora, la realidad es que muchos utilizan mecanismos informales o basan su retiro en la pensión o el apoyo económico que pudieran propiciar los hijos o familiares, Francisco Javier Rebellín Ibarra, Contador Público y Asesor de Negocios comentó que hoy en día existen dos formas de pensionarse para aquellos que hoy en día se acercan a la etapa de retiro.

 

La diferencia dijo radica en que aquellos que cotizaron entre 1973 y 1977 podrán jubilarse con alrededor de 520 semanas de cotización ante el IMSS y su pensión será permanente durante toda su vida, mientras que la nueva ley que habla de una pensión garantizada de los 60 años en adelante para los que trabajaron con la ley anterior y 65 años en adelante con la nueva ley teniendo como beneficio un seguro de supervivencia el cual se adquiere con los ahorros de los fondos de pensiones de retiro.

 

Menos del 50% de los mexicanos utiliza servicios bancarios, por tanto, desconoce los beneficios que podría obtener al ahorrar, invertir y administrar de mejor manera su dinero, Francisco Javier Rebellín dijo que es primordial el fomentar la cultura del ahorro pues son los mismos trabajadores en el presente quien de no hacerlo verán las consecuencias en un futuro.

 

El 89% de los 62.9 millones de trabajadores con una Afore no aportó voluntariamente a su cuenta durante 2018, y hoy en día buscan la manera de salir adelante, California Medios salió a preguntar quienes ahorraron para su retiro y esto fue lo que encontró De esta forma, en México, 63% de los adultos mayores de 65 años llegó a la edad del retiro sin haber realizado algún ahorro o inversión por iniciativa propia, reveló la "Encuesta Ahorro y Futuro ¿cómo viven el retiro los mexicanos", la tercera de una serie de estudios

elaborados por la Asociación Mexicana de Afores (Amafore).

 

De esta cifra, 67% argumentó que no tuvo dinero, no le alcanzaba o vivía al día, mientras 14% reconoció que fue por falta de planeación. Entre 2,111 adultos mayores entrevistados, 28% reconoció que cuando era joven nunca pensó en cómo le hubiera gustado vivir la vejez y el ciclo podría repetirse en las nuevas generaciones, pues de acuerdo con resultados de la "Encuesta Ahorro y Futuro ¿Cómo piensan los mexicanos?", de la Amafore, 72% de la población aún en edad productiva no ha considerado la posibilidad de enfrentar su retiro laboral.

 

"Muchas personas creen que al llegar a la vejez sus gastos se reducen porque en la mayoría de los casos no tienen que pagar colegiaturas ni hipoteca, pero el gasto en servicios de salud aumenta, así como el de entretenimiento, ya que se tiene mucho más tiempo libre", se comentó recientemente.

 

La falta de planeación provoca que 28% dependa económicamente de algún familiar, principalmente de sus hijos. Según su testimonio, siete de cada 10 entrevistados percibe ingresos personales por una cantidad inferior a los 5,500 pesos al mes.

 

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Según el informe, 41% de los adultos mayores de 65 años todavía trabaja, de los cuales 83% lo hace por necesidad económica. Este resultado es contrario a sus expectativas, pues 45% de los entrevistados considera que la mejor edad para dejar de trabajar es antes de los 60 años.

Un 42% afirma que sigue ahorrando y 61% coincide en que el ahorro para el retiro laboral debe iniciar desde los 18 a 25 años.

 

OPCIONES PARA AHORRAR

Con el paso del tiempo, el número de años que vive una persona después de la edad de  retiro es cada vez mayor, por lo que la necesidad de recursos para vivir durante la vejez también será mayor. Según cifras de la OCDE, la esperanza de vida en México pasará de 74.5 años en 2013 a 79.4 años en 2050.

 

Para evitar que el retiro te tome desprevenido e independientemente de si recibirás una pensión, lo ideal es complementar ese ahorro con algún mecanismo de ahorro voluntario.

 

Estas son dos opciones:

Aportaciones voluntarias a tu afore. "Existe un porcentaje de aportación obligatoria a la cuenta de cada trabajador. Si esta aportación se complementa, tendrá más recursos acumulados para el retiro y la pensión del trabajador será mayor", afirmó la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro.

Un Plan Personal de Retiro.

Es un producto de inversión a largo plazo que ayuda a crear un patrimonio para el retiro, con la ventaja de que las aportaciones son deducibles de impuestos hasta el 10% de los ingresos anuales de la persona o el equivalente a cinco salarios mínimos generales al año, lo que sea menor. Se contratan a través de operadoras, administradoras de fondos de inversión o aseguradoras.

 

Al comenzar la investigación sobre el tema de la vejez en México, existen algunos hechos que a priori se enfatizan, como por ejemplo la velocidad del proceso de envejecimiento en México y los desafíos que ello implica en el plano político, social y económico. Además, la mayor esperanza de vida para hombres y mujeres más que un logro positivo, parece transformarse en una franca carga social negativa. De la misma manera, se destaca otro aspecto que es el del "bono demográfico" también como una de las preocupaciones principales en torno a la relación del mercado de trabajo y los adultos mayores. El bono demográfico es una ventana de oportunidad que existe en México en las primeras décadas del presente siglo, en donde por cada persona dependiente habrán dos personas activas.

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Esta situación se extenderá hasta la primera mitad del siglo XXI cuando el mismo indicador comenzará a revertirse. Ahora bien, lo que se ha mencionado se relaciona con un proceso demográfico que es complejo y multicausal, pero de los viejos, como individuos con sus características, significa un abordaje diferente porque se refiere a una categoría social.

 

Es fundamental por tal motivo diferenciar conceptualmente envejecimiento y vejez, puesto que existe entre ellos una conexión muy estrecha porque son parte constitutiva de la cuestión de la edad. La vejez es considerada una etapa en la vida de los sujetos que conlleva implícito roles sociales específicos, aunque no se trata de una clasificación aceptada de manera unívoca ; el envejecimiento en cambio es visto como un proceso que comienza desde el nacimiento del ser humano y tiene que ver con el cumplimiento de los años.

 

Otra definición es aquella que menciona que el envejecimiento es un proceso universal, continuo y progresivo, que lleva finalmente al deterioro y la muerte, esto desde una concepción eminentemente biológica (Serrani, 2012).

 

Otra complejidad existe también alrededor de la definición de vejez y los sinónimos que se utilizan–edad avanzada, anciano, adulto mayor– provocado por la falta de acuerdo sobre los límites de la edad para ingresar a la categoría de la vejez, dado que para algunos autores el ingreso son los 60 y para otros los 65 años de edad. Pero hay un punto de acuerdo y es que con la vejez, es decir con la acumulación de tiempo en el ser humano, aparecen cambios físicos que son acompañados también por cambios en las relaciones sociales. Esto significa que la sumatoria de edad trae consigo transformaciones personales, en las condiciones físicas, en la independencia económica y funcional, como también se asiste a la modificación de roles dentro de la familia y en la sociedad, la participación en el mercado laboral, además del uso del tiempo (Aranibar, 2001).

 

De la misma manera que el envejecimiento adquiere rasgos que son propios a cada país, la vejez también tiene características que le son inherentes a las condiciones sociales y económicas imperantes. Si bien no existe dificultad en calcular la edad cronológica (una persona cumple años una vez cada 365 días), "ser viejo" o "adulto mayor", es más complejo el pasaje de la definición a la operacionalización porque se define y redefine en el tiempo variando de una cultura a otra. A raíz de esta complejidad, se han desarrollado numerosas investigaciones sobre la condición de los viejos.

 

Por ello el envejecimiento se ha convertido en una cuestión de interés para la política pública de orden mundial, debido a las proporciones por país de personas de 60 años o más, que siguen aumentando de manera absoluta y porcentual en detrimento de las edades adultas y jóvenes. Por ejemplo, indica la OMS (2015) que en 2012 las proyecciones para 2050, solo Japón tiene una proporción superior al 30 % de adultos mayores. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo, muchos países tendrán una proporción similar, se trata de países de Europa y América del Norte, pero también de Chile, China, la Federación de Rusia, la República de Corea, la República Islámica de Irán, Tailandia y Vietnam.



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