Por Ana Lilia Ramírez | jueves, 13 de enero de 2022

Aun cuando el Gobierno Federal aseguró que no sería obligatorio, piden incapacidad IMSS o prueba positiva COVID-19


TIJUANA.- De nada sirvió el anuncio del gobierno federal que se podría tramitar el ‘permiso COVID 3.0’ por Internet, pues continúan las largas filas en las clínicas familiares del IMSS de trabajadores con síntomas al SARS-CoV-2.

Trabajadores de la industria maquiladora saturaron de nueva cuenta la Unidad Médica Familia de la Clínica 27 del IMSS, ubicada en el bulevar Díaz Ordaz de la colonia Las Huertas, denunciaron que para obtener una incapacidad laboral por COVID-19, las empresas les exigen tener un certificado positivo PCR o en su caso la incapacidad del IMSS.

“En el trabajo nos están pidiendo la prueba del PCR o la de aquí del seguro (IMSS), pero estamos conscientes de que en el seguro hay muchísima gente, aquí tenemos horas haciendo fila porque no las piden es el trabajo”, señaló Cinthya Acosta, una joven que trabaja en la industria maquiladora.

Cinthya Mencionó que inició filas desde las 08:00 horas y aunque ya era mediodía, todavía estaba larga la fila de pacientes.

Cinthya mencionó que le dieron la opción de hacerse una prueba en un laboratorio privado, pero imposible pagarlo con su sueldo de poco más de mil pesos semanales.

“Vale mil pesos y en otras partes 2 mil (en laboratorios privados), de dónde sacó ese dinero porque ese gasto es elevado para quienes trabajamos en una fábrica. Mi mamá salió positiva y yo quiero descartar la posibilidad de que tenga”, dijo.

Pese a que Zoé Robledo, director general del IMSS anunció que no sería necesario presentar una prueba positiva para obtener una incapacidad, los obreros señalan que son regresados de sus áreas laborales y canalizados al IMSS, dónde las clínicas están saturadas.

Cientos de personas esperan por consulta y no se respetan las mínimas medidas sanitarias como el uso correcto de cubrebocas, respetar la distancia de in metro y el uso de gel.

Yolanda Limón fue retornada de la planta laboral por presentar síntomas, dijo que en su casa por lo menos dos personas están enfermas.

“A mí ni siquiera me dejaron que el doctor de la fábrica me consultara y me dijeron que me retirara de la planta y regresará al IMSS. Yo soy diabética, hipertensa, y sí me preocupa; ya tengo mis tres vacunas.”, comentó.

Sabe de los estragos del COVID, pues su hermano Samuel Limón, de 56 años, murió un 31 de diciembre del 2020 a causa de este padecimiento.

“Mi hermano falleció de eso, mi mamá estuvo contagiada y mis dos hermanas y mi cuñado. El 31 (de diciembre) ya hace un año.”, relató a El Mexicano.

Mientras que pacientes no COVID esperan en las filas por consulta, les preocupa que se encuentren en medio con pacientes sospechosos, y en caso de resultar negativos podrían contagiarse por permanecer durante horas en las filas.

Señala Evangelina García quien es convaleciente de una operación de ojos que teme enfermar por tener defensas bajas, señala que acudió a la clínica 27 porque requiere de la incapacidad para su trabajo.

“La verdad si me da miedo, porque si no traes el COVID, pues aquí te enfermas y contagias a toda tu familia. Nos tienen esperando por horas con personas que no estamos enfermas de COVID y enfermos, están tosiendo y eso nos puede contagiar”, señaló.

Rosa Hernández se recuperó de COVID y teme re-infectarse, pues puede adquirir otra variante del virus.

“Me querían volver a mandar a hacer fila dónde están los del COVID y los que no tenemos COVID (…) Allá arriba los revuelven de nuevo y yo no me puedo presentar sin ese papel y quién me los va a pagar a mis días aquí esperando”, expuso.