Por Redacción | viernes, 19 de marzo de 2021

La erupción volcánica, considerada pequeña por las autoridades, provocó el cierre de carreteras, así como el cierre del principal puerto y aeropuerto de Islandia.


Un volcán que estuvo inactivo durante largo tiempo en la península de Reykjanes en Islandia, a unos 40 kilómetros de la capital Reikiavik, entró en erupción y provocó un río de lava cercano a la zona e iluminando el cielo con una nube roja.

El volcán había estado inactivo desde hace 6 mil años, y en la península Reykjanes ningún volcán había hecho erupción en 781 años. La erupción se vio por primera vez en una cámara web colocada cerca de la montaña y se confirmó en imágenes de satélites térmicos.

Un torrente de lava manaba de una fisura en el suelo en Geldingadalur, cerca de la montaña Fagradalsfjall, según imágenes de video grabadas por un helicóptero de los guardacostas.

"La erupción comenzó en Fagradalsfjall, en Geldingadalur, en torno a las 20:45 horas de esta noche. Se considera que la erupción es pequeña y que la fisura mide unos 500-700 metros de largo. La lava abarca menos de un km2 de tamaño", señala en un comunicado el Servicio Meteorológico (OMI), que vigila la actividad sísmica.

El sistema volcánico de Krysuvik se encuentra al sur de la montaña Fagradalsfjall, en la península de Reykjanes, en el suroeste de Islandia. La policía y los guardacostas fueron enviados al lugar pero se ha recomendado a la población que no se acerque.

"La Agencia Meteorológica recibió la primera notificación a las 21:40 horas. La erupción fue confirmada por cámaras web e imágenes vía satélite", precisó la agencia en su página web.

El aeropuerto internacional de Keflavik y el pequeño puerto pesquero de Grindavik se hallan a pocos kilómetros de distancia, pero la zona está deshabitada y no se prevé que la erupción suponga un peligro. Se han implementado restricciones nacionales adicionales, incluido el cierre de Reykjanesbraut, la carretera principal desde la región de la capital a la ciudad de Reykjanesbæ.

Las erupciones volcánicas en la región son efusivas, es decir la mayor parte de la lava mana hacia el suelo, a diferencia de las explosivas que arrojan nubes de ceniza hacia el cielo. Actualmente no hay informes de caída de cenizas, aunque se esperan emisiones de gas y piroclasto.

La zona lleva semanas bajo una mayor vigilancia porque el 24 de febrero se registró un terremoto de magnitud 5.7 cerca del monte Keilir, en las afueras de Reikiavik. A este terremoto le siguió un número inusual de temblores menos fuertes: más de 50 mil réplicas, la mayor cantidad desde que comenzaron los registros digitales en 1991.

Desde entonces la actividad sísmica se ha desplazado varios kilómetros al suroeste, centrándose alrededor de la montaña Fagradalsfjall, donde se ha detectado magma a solo un kilómetro bajo la superficie terrestre durante los últimos días.

Las emisiones de gases de los volcanes, sobre todo el dióxido de azufre, pueden ser elevadas en las inmediaciones de una erupción y constituir un peligro para la salud, llegando incluso a ser mortales.

A distancia, la contaminación puede superar los límites aceptables, en función del viento. El gas "puede causar problemas y tener efectos nocivos para la salud", advirtió la Agencia de Medio Ambiente de Islandia.

Islandia tiene 32 volcanes actualmente considerados activos, el número más alto de Europa. El país ha registrado una erupción cada cinco años en promedio.

Esta gran isla cercana al Círculo Polar Ártico se extiende sobre la dorsal mesoatlántica, una fisura en el fondo del océano que separa las placas tectónicas euroasiática y norteamericana. El desplazamiento de estas placas es en parte responsable de la intensa actividad volcánica de Islandia.

La erupción más reciente se produjo en Holuhraun, que empezó en agosto de 2014 y terminó en febrero de 2015, en el sistema volcánico de Bardarbunga, en una zona deshabitada del centro de la isla.

Esta erupción no causó problemas importantes, más allá de los ocasionados a las poblaciones más cercanas. Pero en 2010, una erupción en el volcán Eyjafjallajokull escupió enormes nubes de humo y de cenizas a la atmósfera, interrumpiendo el tráfico aéreo durante más de una semana, con la anulación de más de 100 mil vuelos en todo el mundo que dejó a unos 10 millones de pasajeros bloqueados durante días.

-Milenio