Por Redacción | miércoles, 15 de septiembre de 2021

El virus tenía una incidencia desproporcionada en las personas de edad avanzada, ahora "es importante que los niños y adolescentes comprendan que tienen altas probabilidades de enfermarse"


Los niños y adolescentes también tienen altas probabilidad de contagiarse de forma grave de covid-19 como los adultos, sobre todo, si cursan con enfermedades como diabetes u obesidad, aseguró Carissa F. Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El año pasado, explicó Etienne, se registraron más de 1.5 millones de casos de covid-19 entre niños y adolescentes en la región de las Américas, actualmente, considerando únicamente los nueve meses de 2021, la cifra se elevó a más de 1.9 millones de menores infectados.

Al comienzo de la pandemia, recordó, el virus tenía una incidencia desproporcionada en las personas de edad avanzada, ahora “es importante que los niños y adolescentes comprendan que tienen altas probabilidades de enfermarse y la función que desempeña en el contagio”.

Se han reportado, dijo, “un mayor número de hospitalizaciones por covid-19 e incluso muertes. Dejémoslo en claro, los niños y los adolescentes también se enfrentan a un riesgo importante a raíz de virus”.

Desde el inicio de la pandemia, aseveró, se ha aprendido mucho sobre el virus. Ahora se sabe que “los niños y los adolescentes pueden contagiarse y contagiar covid.

“Cuando los niños se infectan con covid-19 tienden a presentar síntomas moderados o ningún síntoma, pero covid-19 puede provocar enfermedad grave en niños y adolescentes al igual que los adultos, si los niños tienen afecciones subyacentes como diabetes, exceso de peso, obesidad seguramente se infectarán y presentarán síntomas graves que exigirán hospitalización.

“Los niños de menor edad tienen menor probabilidad de contagiar el virus a otros pero si se arriesgan ellos, arriesgan a otros. Cuando estamos hablando de adolescentes, tienen la misma probabilidad de los adultos de contagiarse y contagiar el virus. Entre los grupos vulnerables podrían darse consecuencias a largo plazo”.

Por ello, explicó Etienne, los países necesitan formular campañas de comunicación científicamente dirigidas a niños y adolescentes, que se concentra en sus necesidades, con un lenguaje sencillo y directo.

Incluso, la pandemia también está afectando la salud de los niños de otras maneras al perder los controles anuales de esquemas de vacunación sistemática a causa de las perturbaciones de los servicios sanitarios por el virus.

“La mitad de los jóvenes han vivido situaciones de mayor estrés y ansiedad durante la pandemia, pero los servicios de salud mental y de apoyo están fuera del alcance de mucho. Los servicios de salud sexual y reproductiva también están perturbados en más de la mitad de los países de la región, y esto ha llevado a uno de los más grandes momentos en el número de embarazos en adolescentes en la última década”.

El virus también tiene consecuencias indirectas que obstaculizan el crecimiento y desarrollo y ponen en peligro la posibilidad de tener un futuro brillante.

En la región de las Américas “nuestros niños han perdido más días escolares que cualquier otra región y, a pesar de los esfuerzos de las salas virtuales, éstas nunca podrán reemplazar la escolaridad presencial porque las escuelas no sólo son lugares donde los niños se educan sino también son lugares de socialización y donde pueden recibir apoyo para su salud mental o una comida nutritiva”.

-MILENIO-