TIJUANA.- El director general del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), Rubem Hofliger Topete, visitó esta ciudad para firmar un convenio con el gobierno de Baja California y los cinco municipios, para la creación de un Atlas de Riesgo Sísmico que permitirá reducir los efectos negativos de los temblores de tierra de magnitudes considerables que en esta latitud son siempre una posibilidad inminente.
Hofliger advirtió que México es un país expuesto a todo tipo de riesgos, en todas sus latitudes y diferentes épocas del año, por lo que señaló la urgencia de gastar más en prevención y menos en remediación.
Y es que a pesar de que desde el sexenio anterior se resolvió dar prioridad a las medidas preventivas, todavía el año pasado el Fonden destinó 11 mil millones de pesos para atender los desastres ocurridos en diferentes puntos del país, contra 300 millones de presupuesto que se aplicó en planes de prevención.
En el 2007 la cifra todavía fue mayor al alcanzar 15 mil millones para la atención de las comunidades afectadas por diversos huracanes, y otros desastres, afirmó el director del Fonden.
-Riesgos inminentes
El Atlas de Riesgo Sísmico se elaborará bajo el auspicio del Banco Interamericano de Desarrollo y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, con información del Centro de Investigación Científica y Estudios Superiores de Ensenada (Cicese), respecto a la vulnerabilidad sísmica de Baja California, en particular Mexicali y Tijuana.
Sobre el tema, el investigador del Cicese, el sismólogo Luis Mendoza Garcilazo, explicó que además de confirmar la alta vulnerabilidad de estos municipios a registrar movimientos de tierra de alta magnitud por encontrarse en medio de fallas geológicas importantes, se ubicaron las áreas más proclives a sufrir el impacto.
También se observó la necesidad de contar con reglamentos de construcción que vayan de acuerdo con el tipo de suelo, el entorno y el impacto que puedan generar.
Mendoza Garcilazo advirtió que cada edificación que se vaya a construir por pequeña que sea, debe estar sujeta a estas consideraciones.
Invitamos a todos los que estén construyendo a que analicen si están haciéndolo acorde al medio físico y a las amenazas que se tienen en la región, para que en todo caso se tenga la posibilidad de reforzar.
Por economía nunca debe escatimarse la seguridad porque luego vienen las consecuencias, advirtió el investigador del Cicese, y dijo que las construcciones que ya existen deben ser mejoradas con acciones de mitigación.
Mendoza Garcilazo lamentó que las malas construcciones y las acciones provocadas por el ser humano estén relacionadas directamente con la vulnerabilidad a sufrir desastres por fenómenos naturales.
Asimismo, señaló que se esperan 30 fenómenos meteorológicos que podrían convertirse en ciclones y huracanes.
Explicó que 16 de los fenómenos naturales que anunció están formándose en el Pacífico y el resto el Atlántico, y aunque es muy pronto para saber si impactarán las costas, no puede descartarse que todo el país, salvo Baja California, pudiera resultar afectado por lluvias tropicales.