
TIJUANA.- Después de la reunión sostenida ayer con varios de los directivos transportistas inmiscuidos en el bloqueo generado el martes y que no solo provocó un gran caos vial, sino que hubo el riesgo de enfrentamientos a golpes entre los choferes y permisionarios, de Azul y Blanco; Verde y Crema; Altisa, Untima y 24 de Febrero, tenemos confianza en que las cosas vuelvan a su normalidad y así cada quien se ajuste a lo que tiene autorizado y no más.
Así lo expresó ayer el licenciado Luis Alonso Morlet Corrales, director de Vialidad y Transportes del gobierno municipal.
“Independiente de las resoluciones tomadas para poner fin a este tipo de conflictos, esta dirección procedió a aplicar las sanciones y multas a quienes provocaron anteayer este desorden y bloqueo, porque como lo dije ya públicamente, la autoridad responsable de ordenar somos nosotros, no las empresas”, indicó.
Respecto a las seis unidades de Altisa bloqueadas por espacio de casi 24 horas por parte de Azul y Blanco, ayer mismo resolvimos esta situación y se le indicó al gerente general Pedro Zamorano Araujo, que la suspensión definitiva que tiene en su poder y que les protege a explotar sus rutas, les será respetado, por lo tanto la empresa Azul y Blanco o Verde y Crema, no deberá bloquearlas y si lo hicieran, serán infraccionados y remolcados sus unidades, dijo el funcionario.
Con relación a que hay supuesta corrupción, tráfico de influencias y protección de parte de un diputado, puedo decir que no hay nada de esto, la dirección desde que entré está abierta para todos, por lo consiguiente directivos y permisionarios del masivo, así como la alianza de taxis, tienen el mismo trato, se les recibe y atiende por igual, dijo Morlet Corrales, acompañado del subdirector Gabriel Lemus, que iba a recibir otro grupo de transportistas.
Existe la mayor de las voluntades, son órdenes del presidente municipal, Jorge Ramos Hernández, de que este sector siga adelante con el reordenamiento y adecuación de rutas, queremos que el servicio llegue a todos los usuarios, que no quede ninguna zona marginada, por lo tanto se le otorgó a Azul y Blanco un permiso de ampliación, por necesidad de servicio, lo cual nada tiene que ver nada con una nueva ruta, pues esto sería ir contra la actual moratoria, dijo Morlet Corrales.
Por otra parte al abordar al gerente general de Altisa, Pedro Zamorano Araujo, mostró el original de su suspensión definitiva, expedida por la sala del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Estado, el pasado 23 de octubre del 2008.
Estos bloqueos que consideramos injustos nos han ocasionado graves pérdidas y trastornos en nuestro servicio, por lo que una vez que la autoridad resuelva esta situación, no será nada difícil que presentemos denuncia penal contra quienes resulten responsables, dijo.
Hace pocos días, Azul y Blanco invadió rutas que explotamos no solo Altisa, sino Califa, representada por el licenciado Arturo Aguirre González, y como les mostraron un permiso de ampliación firmado por el directivo de Vialidad, fuimos respetuosos y nos quedamos con las ganas de bloquearlos, sin embargo a ellos no les importó saber que Altisa cuenta con el amparo federal y los bloquearon.
Pide a la autoridad poner orden en este tipo de situaciones, porque de lo contrario no será nada raro que en cualquier momento esto se convierta en un gigantesco ring en el que participen choferes, directivos sindicales y permisionarios, de las empresas y “nos agarremos a moquetazos”, dijo el directivo de Altisa.
Por su parte, José Luis López, representante de Untima, acompañado de Ricardo Torres y Juan Padilla, dijo que ellos están en la misma situación, sin embargo a la empresa 24 de Febrero, les valió y se pasó todo por el arco del triunfo, porque fueron también bloqueados, lo que estuvo a punto de provocar una riña entre los choferes.
Por todo esto, piden a las autoridades poner orden, exigir que cada quien se ajuste a lo que tiene autorizado y haya respeto entre todos, manifestó. José Luis López. (jlc).