TIJUANA.- De 10 madres adolescentes que se citan para consulta psicológica sólo 4 atienden el llamado, las otras manifiestan no tener problema alguno y la mitad de las que asisten niega síntomas de violencia durante el embarazo o la relación de pareja.
Aunque acuden a atenderse durante el último trimestre del embarazo o hasta en el último mes, manifiestan estar estables en su casa, las parejas viven con ellas no las golpean, las mamás las apoyan, no hay señales de posible violencia; sin embargo, algo generó que se embarazaran.
Así lo subrayó Norma Alicia Salcido Pachecho, jefa del servicio de Psicología del Hospital General.
Asentó que una vez que las madres adolescentes, desde los 12 años de edad, cumplen con sus citas, no se les da seguimiento, pero la mayoría de las que regresan con su niño en preescolar expresan problemas en la conducta del menor.
Lo anterior demuestra que la inestabilidad emocional de las muchachas provoca también inestabilidad en los hijos, acotó.
Probablemente sigan viviendo violencia en sus casas que fue lo que generó el embarazo anterior, dijo; ante ese panorama algunas buscan un nuevo compañero que se vuelve violento con ellas y descargan su frustración en los hijos.
La psicóloga expuso que las madres adolescentes son enviadas a terapia por consulta externa o al momento de parir, debido a que sólo por el hecho de ser menores ya viven embarazos de alto riesgo.
En la mayoría de los casos son chicas que se salieron de sus casas con el novio porque la situación en sus hogares no era la ideal y su escapatoria más fácil fue irse y embarazarse a los 13 ó 14 años, explicó.