Pobreza, migración, tráfico de personas, armas y drogas e infiltración del crimen organizado en las policías hacen de la frontera sur de México una amenaza para la estabilidad regional y seguridad nacional, expuso Humberto Mayans Canabal, secretario de Gobierno de Tabasco.
El Estado mexicano enfrenta dos factores más en esa zona: actores que usan cualquier pretexto para provocar inestabilidad, mediante movimientos radicales y una sociedad poco sensible y participativa en las tareas de seguridad del gobierno, añadió el ex diputado federal y ex senador, en el foro El Sur desde el Sur, organizado por el gobierno de Tabasco y las universidades Juárez de Tabasco e Intercultural de Chiapas, en Villahermosa.
Indicó que los medios de comunicación "tienen que revisar el papel que juegan en la lucha contra el crimen organizado" y ayudar a dar a la sociedad una percepción objetiva del valor y resultados de ese empeño, en vez de fomentar el amarillismo y terminar como instrumentos de "los intereses de la delincuencia".
Mayans Canabal subrayó que el gobierno no debe soslayar que en la región hay un caldo de cultivo que fomentan pandillas, cuyas estrategias van "más allá de la reivindicación social" para crear "un ambiente de polarización, cuyo clímax será el 2010, al que estos grupos disruptivos ven como emblemático".
En 1810 inició la Independencia, en 1910 la Revolución y en 2010 surgirá otra insurrección contra el Gobierno Federal, calculan.
En el sursureste viven 29 millones de mexicanos con los más elevados índices de pobreza y pobreza extrema; el producto interno bruto (PIB) crece a la mitad del centro y norte del país.
Mientras la capital de Nuevo León, Monterrey, compite con urbes estadounidenses en calidad de vida, nuestros 9 estados sureños son la zona más empobrecida de México porque mantienen su rezago económico y social, delineó Mayans.
Complica la situación la frontera con Centroamérica de un mil 149 kilómetros, que es paso casi libre del trafico de personas, armas y droga, denunció el funcionario del gobierno de Andrés Granier Melo.
De ahí que para salvaguardar la seguridad nacional precisa que el Gobierno Federal promueva un Plan para la Integración y Desarrollo Regional con fondos para modernizar la infraestructura, atraer inversiones, fomentar el empleo y capital humano en forma prioritaria y consolidar las instituciones democráticas.
Este plan de rescate implica compromisos firmes para mitigar la pobreza y desequilibrio social, que obligan a centroamericanos y mexicanos a emigrar y ser víctimas del narco en su larga travesía hacia Estados Unidos, indicó Mayans, quien se reveló conocedor de la intrincada problemática de nuestra frontera sur.
Si no se realiza esta urgente inversión social y en seguridad, no habrá muro que frene el flujo migratorio, sino que se incrementará exponencialmente; advirtió el politólogo.
Se requiere, a la par, aplicar rápido una política alimentaria regional, pues el riesgo social, la escasez y carestía de alimentos son tan altos, que podría haber una detonación social en la región.
En su exposición sobre política y seguridad nacional, resaltó el funcionario estatal que es tiempo de trabajar por una seguridad democrática en la zona, fincada en la política, igualdad y justicia social, y para que tenga éxito el combate al crimen organizado se necesita depurar las aduanas e integrarlas en una nueva institución.
"Se requiere una policía que se sume a las fuerzas federales y cuya responsabilidad primordial sea proteger los intereses de la seguridad nacional", y dejar a la Secretaría de Hacienda los asuntos tributarios y administrativos, apuntó el ponente.
Destacó que la sociedad debe jugar un papel fundamental en el ataque al crimen organizado, y la participación y solidaridad de la gente han demostrado que es posible mejorar las comunidades y urbes, mediante acciones coordinadas y la doctrina de Seguridad Democrática, que permitió recuperar para sus habitantes ciudades como Medellín y Cali, en Colombia.
Durante tres días del simposium El Sur desde el Sur se tocaron temas como derechos humanos, política y seguridad nacional, medio ambiente y energía, y migración, que fueron desarrollados por 43 ponentes destacados, entre ellos Miguel Angel Magdónel y Baldemar Hernández Márquez, de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.
En otras cosas, al celebrar en el DF 15 años del canal 22 de Tv, el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Sergio Vela subrayó que, por la importancia que tienen los medios públicos de comunicación, merecen ser fortalecidos.
Se requiere para ello "una participación más activa de la audiencia, probar nuevos modelos de operación y financiamiento y lograr la necesaria autonomía de gestión, que asegure la pluralidad y la libertad de expresión dentro del espacio público".
Se necesita, a la vez, fortalecer la presencia de esos medios en la sociedad, mejorar la calidad de sus producciones, responder a las expectativas de un mercado más competitivo, lograr su plena eficacia financiera, modernizar su tecnología, ampliar su cobertura, incrementar su proyección internacional y diversificar contenidos.
Sergio Vela inauguró el Encuentro Internacional de Cultura y Medios, en el Centro Nacional de las Artes ante personalidades de la cultura y la comunicación.