ASIGNATURA PRIMERA.UN FIASCO EL NOMBRAMIENTO DEL DELEGADO.
Cuando nos enteramos quién asumiría el cargo de Secretario de Educación y Bienestar Social en el equipo de J. Guadalupe Osuna Millán, gobernador (con la ayuda de la profesora de primaria), causó extrañeza que no fuese alguien afín a ésta, ya que los cobros de factura los ha hecho y con creces. Alguien cuyo nombre se manejaba era Roberto Pérez de Alba, quien al cambiar de piel priista a la impuesta por su “abeja reina”, la del PANAL, estaría más cerca de los ¿principios? del PAN.
Pero no fue así, el titular, un funcionario cuya preparación académica nada tiene que ver con el ámbito educativo, aunque por sabido se calla que los panistas se distinguen exactamente por designar en ciertos puestos a las personas cuyo perfil les funciona en el área administrativoempresarial, no así en lo medular, en las áreas precisas acordes a la preparación profesional de cada funcionario. Este argumento puede ser rebatido con justa razón, al argüir que cuando ha habido profesores al frente del SEE y en las delegaciones, de todas maneras no ha habido mucha diferencia en cuanto a los logros.
Empero, la réplica a esto la formulo en este tenor que a continuación le expondré. La titularidad del Sistema Educativo Estatal (SEE) con José Oscar Vega Marín, se dice que no fue una concesión para la cacique sindical o sus huestes, antes al contrario que es alguien afín a la mismísima titular de la SEP, Josefina Vázquez Mota, o al ilustre personaje de prosapia panista Lorenzo Gómez Morín, flamante ex subsecretario de Educación Básica en los tiempos de Fox, y anteriormente titular de Educación aquí en Baja California. Por ende, no tendría mayores compromisos con la parte sindical, y podría actuar fuera del campo visual del ojo que todo lo ve, el de la bienamada del Partido Acción Nacional.
Lo que llama sobremanera la atención, es el caso de que en un municipio tan importante por su sobrepoblación, con tan variados problemas ocasionados por la población escolar flotante y la migrante, por la necesidad de creación constante de nuevas escuelas, la infraestructura de las ya existentes, la asignación de recursos humanos, la creación de plazas, y todo lo que conlleva el funcionamiento del sistema escolar, se llegue al grado, de que para enderezar el entuerto que dejó el ahora ex delegado, Juan José Ramos Aguilera, quien se caracterizó por su incapacidad, por sus yerros al frente de ISEP, y cuyo único mérito fue sobrevivir en el cargo por seis años, quien sin padrinazgo visible de color azul celestial, se posicionó ahí para un bien logrado estancamiento y/o retroceso educativo, ahora, al puro estilo de los gobiernos “níveocelestes” (blanco inmaculado virginal y azul celeste angelical) reciclen a otro personaje, más o menos de la calaña del ahora caído en desgracia.
Resulta que a partir de hoy lunes 7, estará ya en funciones como delegado de ISEP, en Tijuana, alguien que ya gozó de ese hueso, y no precisamente destacó por sus méritos académicos o el avance educativo municipal, antes al contrario. Le mencionaré, dilecto Lector, sólo lo más relevante de este personaje, para que nos demos cuenta por qué no debiera estar en ese cargo tan importante para la buena marcha de la educación en nuestro municipio. Aclaro, que no es en defensa de Ramos Aguilera, ya que demostró que no es lo mismo ser un profesor más o menos capaz en el aula, a ser inepto en la administración, ya que como supervisor tuvo que salir de dos zonas escolares por sendos conflictos, y como delegado de ISEP, no cantó tampoco, mal las rancheras. Pero esa es otra historia, volvamos al ¿nuevo? titular del Instituto de Servicios “Evangélicos” (perdón Educativos, ¿recuerdas Luis Héctor aquellas Asignaturas?) y Pedagógicos (ISEP) en Tijuana. Quién sabe a cuál de todos los santos en los que fielmente cree este profesor, se encomendó para que le hiciera el milagrito, o bien, cuál personaje dentro del partido azulito es su generoso protector.
No cabe duda, que la memoria es flaca. Se olvida, o no investigó o le omitieron a quien le asignó el cargo, que Luis Héctor Rodríguez Barajas, incursionó primero como director de Educación Primaria o Jefe de Departamento, para el caso da lo mismo, sólo por su relación de amistad con alguien dentro del panismo que lo recomendó, esto es, teniendo un cargo sindical (ni siquiera siendo director de escuela), fue llamado a dicho puesto. En ese cargo, tuvo serios problemas al grado que después de una auditoría, la propia Contraloría del Estado recomendó su destitución, pero gracias a su protector se sostuvo, y no sólo eso, merced a sus conectas panistas, llega a delegado de ISEP, de tal suerte que en aquel entonces ya encumbrado, se engolosina y hace y deshace a su antojo. Y nada más para ejercitar la memoria, menciono las Asignaturas: “El Instituto de Servicios Evangélicos y Pedagógicos”, para destacar el tremendo yerro de este reciclado funcionario que en esa anterior gestión trató de implantar el proyecto educativo de la Iglesia Católica, al interior de las escuelas públicas, llegando al grado de que en su propia oficina y a sus subalternos les dio la orden de estudiar y revisar dicho proyecto para imponerlo en las escuelas de educación básica, violando flagrantemente el artículo Tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
También recuerdo que quiso imponer como material de lectura a los alumnos de quinto y sexto grado de todas las escuelas de Tijuana, un remedo de libro (“Perdon no fue mi intencion”), al estilo de los de superación personal, plagado de faltas de ortografía, y con un claro mensaje religioso, con un costo de cien pesos, y elaborando una especie de reporte acerca del mismo, situación que denunciamos a tiempo, y que por cierto, no le cuajó. Al tiempo, y debido como hoy a los vaivenes de los equipos políticos, dejó el ambicionado cargo (cosas de la vida, a quien ahora releva) y para no ser mandado a grupo –ya que le tienen cierta alergia lo rescataron y comisionaronn en Pronap (dependencia encargada de la actualización de los profesores), pero según me informa una fuente, estando ahí, le descubren otro “trabajito”, y eso no sería indecoroso, sólo que era en el mismo horario que en Pronap, y en EU. Cuestión que lo fuerza a dejar este otro hueso, y ante el inminente cese, otra vez se encomienda a la corte celestial y qué cree Usted, lo rescata el SNTE, lo comisionan ahí, de tal suerte que lo trajeron de vil mandadero (sin menosprecio para quienes hacen mandados), y ¡Ah! otra vez el milagro, lo recicla ahora, José Oscar Vega Marín, como ilustre delegado de ISEP. Es cuanto.