ASIGNATURA PRIMERA.LOS SUSPIRANTES A LA SECRETARÍA GENERAL. En días pasados, trascendió a los medios el hecho que al interior de la organización sindical más numerosa de América Latina, y específicamente en una de sus secciones, en este caso la 2 de Baja California, se renovará el comité ejecutivo seccional mediante el VIII Congreso Extraordinario.
Novedoso fue el hecho que anteriormente no se había ventilado ante la opinión pública los nombres de los aspirantes, o en el peor de los casos "suspirantes", ya que se consideraba una falta de disciplina muy grave, que los trabajadores de la Educación que se sentían con merecimientos externaran siquiera tal inquietud, esto es, debían seguir con la muy antigua conseja cuya autoría se adjudica al dirigente sempiterno de la CTM, Don Fidel Velásquez, que rezaba: "el que se mueve, no sale en la foto".
De esa manera, se ejercía el control férreo, vertical, desde la cúspide del poder sindical, en donde en los tiempos de "Vanguardia Revolucionaria del SNTE", se requería ineludiblemente el señalamiento con el dedo índice, del otrora "guía moral" profesor Carlos Jonguitud Barrios, defenestrado al asumir la presidencia (la primera espuria), Carlos Salinas de Gortari. Sustituyéndolo desafortunadamente, el personaje que ya todos conocemos, que resultó ser una versión corregida y aumentada de su maestro y padrino, a quien traicionó, con tal de ser impuesta por el gobernante que necesitaba a toda costa ser legitimado.
Las prácticas antidemocráticas al interior del SNTE han continuado, aunque ha habido algunos pequeños avances en su disfrazamiento. Todavía a estas alturas, quién o quiénes pretendan ser secretarios generales de sección necesitan forzosamente la "bendición" de la presidenta de la organización sindical, Elba Esther Gordillo Morales, aunque su temblorosa mano no indique acertadamente. Para muestra, tenemos el botón de la sección 37, en donde por un error de dedo, resultó que el que ganó la elección por la votación mayoritaria de los delegados efectivos, no era quien "necesitaba" la profesora, al grado que a pesar de que fue un evento sancionado estatutariamente, tuvo que "ordenar" una supuesta auditoría a los recursos financieros del comité saliente, atribuyéndole supuesta responsabilidad por malos manejos al secretario general electo, Héctor Lara Moreno, caso que ya hemos tratado en otras Asignaturas.
El asunto que ahora nos ocupa nos llama sobremanera la atención porque innova el procedimiento para la elección de comité, no cabalmente como se ha pugnado insistentemente cada que hay reformas a los estatutos, pero sí, porque desde la mismísima secretaria general actual que por cierto, ya es senadora de la República en sustitución del profesor Rafael Ochoa Guzmán, y sólo ha asistido dos veces de ocho a la Cámara Alta, incumpliendo con sus obligaciones como parte del poder Legislativo , por boca de ella, ante los medios (columna "Política y políticos", El Mexicano) se supo, primero, quienes eran los seis suspirantes y después los tres que quedaban en la recta final. Fue precisamente, al conocer de los seis nombres de los presuntos "secretariables", que me di a la tarea de invitarlos, vía telefónica, al programa de radio "Política y políticos", para una entrevista en donde se dieran a conocer sus pretensiones y el por qué de las mismas. En estricto orden alfabético los enumero sin ninguna otra intención (omito el título para no ser repetitivo): Alejandro Armenta, Arcelia Galarza, Ovidio Gil, José de Jesús Ramírez, Rigoberto Ramírez, (a Carlos Sánchez sólo le dejé recado). Con quienes hablé, al principio no declinaron la invitación, quedó pendiente la respuesta, y al final sólo el profesor Rigoberto Ramírez Godínez acudió a ella.
Se debe reconocer, en principio, la buena disposición, de éste, para asistir a la entrevista. De los demás profesores, hubo la excusa referente a la inminente realización del congreso ya citado, que estaban muy atareados en la organización de la etapa previa, y que por lo tanto, declinaban la invitación. Sólo la profesora Arcelia Galarza, manifestó inicialmente, que solicitaría "autorización" de la actual dirigente (en un principio pensé que se trataba de la profesora Gordillo), pero me aclaró que de la "todavía secretaria general de la Sección 2 del SNTE, profesora Irma Martínez Manríquez", y transcurridos dos o tres días, finalmente pretextó mucho trabajo.
Ya en la entrevista se le cuestionó a nuestro interlocutor sobre diversos aspectos del ámbito sindical, laboral, educativo, de sus pretensiones, de su gestión de llegar a ser secretario general de la organización, y cómo rescatar los preceptos básicos contenidos en la Constitución, en el artículo Tercero. Mesurado en su manera de hablar, reflexionando previamente, como midiendo sus palabras para no caer en algún error, omisión, o despropósito, contestó a cada uno de nuestros cuestionamientos, dejando entrever siempre, que es institucional, que no descarta ni descalifica a los otros dos contendientes, al contrario, fue muy respetuoso en su referencia hacia ellos, explicándonos que al pretender formar parte de una "planilla de unidad", ésta deberá estar constituida equilibradamente, consensuada con los presuntos delegados, para constituirla de la mejor manera posible.
Mencionó su trayectoria al interior del gremio y las diversas posiciones que ha ocupado, así como el hecho que la vida políticosindical no es un evento de circunstancias sino de ciclos que se dan, y cada quien debe estar consciente de su momento. Al cerrar la entrevista expresó su deseo de que los trabajos del VIII Congreso Seccional, se conduzcan adecuadamente para que las propuestas que de ahí emanen sean las mejores para el bien del gremio magisterial.
Comprometiéndose a que de resultar electo secretario general, velará por los intereses de los agremiados, defendiendo las conquistas laborales y de seguridad social que ya se tienen.
Quisiéramos pensar que estos son signos democráticos al interior de la organización gremial más poderosa de Latinoamérica. Y por ende esperamos que en dicho Congreso se dé una contienda justa, legal y equitativa. ¡Enhorabuena! Es cuanto.