ASIGNATURA PRIMERA.UNA CERDA MUY GORDILLISTA.
El mal ejemplo cunde, qué duda cabe. O hablando en términos esotéricos: “como es arriba, es abajo”.
Traduzco lo anterior, extrapolando lo que le sucedió al dirigente nacional del Sindicato Minero, Napoleón Gómez Urrutia, en lo que se refiere a la campaña de desprestigio, y no sólo eso, sino la persecución terrible en manos del titular de la Secretaría del Trabajo, y ahora también con la consigna de la PGR, al librar orden de presentación, por un supuesto desvío de 55 millones de dólares. Un dirigente que se les salió del guacal, quien en los tiempos del zedillato no fue reconocido con la toma de nota, pero que, en “los tiempos del gobierno del cambio”, a la sazón secretario del Trabajo, Carlos María Abascal Carranza, fue más que eso, hasta elogiado y venerado.
Lo anterior viene a cuento, porque a otro nivel, pero con circunstancias análogas, se ha dado una singular persecución también, contra un dirigente seccional (estatal), del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), operado mafiosamente por la “corruptora de mentores” (sonó como a menores, pero eso tiene que ver con intimidades no aptas para tratarse en este espacio), la otra vez omnipresente Elba Esther Gordillo “Morales” (recuérdese que está provista de una moral plural), la cual acostumbrada como está a que no se mueva una hoja del frondoso árbol, sin su voluntad, se emperró histéricamente, cuando en el más reciente Congreso Extraordinario de la Sección 37, surgió como dirigente el profesor Héctor Javier Lara Moreno, quien no era ni por asomo su favorito. Y no obstante que dicho evento sindical fue sancionado y avalado por la propia dirigencia nacional, cuya representación recayó nada menos que en la señora Sanjuana Cerda Franco, al enterarse de ello se desató la ira de doña “Cruela” Gordillo, ordenando a sus incondicionales achichincles, efectuar auditorías hasta cuatro gestiones anteriores, sin caer en cuenta que abarcaría precisamente hasta uno de sus más apapachados pupilos, el muy servicial (dicen que no sale de su ca…sa) senador Roberto Pérez de Alba.
Como no convenía llegar hasta esos linderos, entonces las auditorías sólo abarcaron la gestión más reciente, es decir, la del profesor Carlos Antonio Castro García, secretario general saliente, quien le entregó la estafeta al defenestrado Héctor Lara Moreno.
Encontrando curiosamente, una serie de préstamos a sus compañeros, algunos según la publicación de plana entera en la prensa, por cuantiosos montos. Sin entrar en detalles si fueron o no legales, si los pagaron o no, si hubo autorización de más arriba o no, podríamos también evocar, aquella difícil situación en la Sección 2, cuando se supo del embargo de varios de los edificios sindicales, y que la mañosa cacique sindical (como supuesta guía moral), limpió de toda mácula financiera a sus achichincles como Jesús Pérez Ortiz, y ahí no pasó nada. Dicho en cristiano “a mis amigos justicia y gracia, pero a mis enemigos justicia a secas”. De tal suerte, los profesores caídos en desgracia, señalados por “la mano que mece la cuna”, para ser además de “suspendidos de sus derechos sindicales”, también indiciados por la supuesta malversación de fondos del patrimonio sindical, están haciendo uso legítimo de sus derechos al no permitir la injerencia amañada de la dirigencia nacional y el propio gobernador del estado, quien tenía congelados todos los movimientos administrativos y financieros, esgrimiendo el no reconocimiento a la actual dirigencia seccional, en una palabra la no toma de nota, igualito que en el caso de Gómez Urrutia, dirigente minero también perseguido aguerridamente por la parte oficial y oficiosa facciosa.
Así, con todos los recursos económicos merced a las cuotas sindicales del millón y medio de trabajadores de la Educación que maneja a manos llenas la nefasta “Hoffa mexicana”, convocó a una dizque XIX sesión extraordinaria del Consejo Nacional, en donde resolvió –a través de sus domeñados subalternos y como si tuviera la calidad moral suficiente, ya que se olvida por su Alzheimer, que ella es “presidenta espuria” de la organización sindical suspender los derechos sindicales de Castro García y de Lara Moreno; nombró a un “delegado especial” para conducir los trabajos de la Sección 37; mandató al representante legal para ejercitar las acciones legales, tanto civiles como penales, y por último otra vez manda, la comunicación de estos ordenamientos a las autoridades administrativas y laborales. Así de facto, anuló lo verificado en el XXVII Congreso Seccional
Extraordinario ya mencionado, para una vez puestos en la cárcel quienes le estorban, ahora sí, imponer literalmente a su amiga María Luisa Gutiérrez Santoyo, con quien tiene el compromiso de sentarla en tal posición.
No le cuadraron las cuentas a la tracalera profesora de primaria, Elba Esther Gordillo “Morales”, ya que la percepción con base a las manifestaciones en apoyo del dirigente destituido, son bastante más, contrastadas con quienes lo pudieran rechazar en concordancia con su venerada y apoyada cacique. Al parecer a ellos les ganó la abulia, el escepticismo, o peor aún el valemadrismo, ya que desmemoriados, se han olvidado cómo se enquistó en el poder sindical esa enferma señora, quien inescrupulosamente se valió de las malas artes de la política para traicionar a su otrora mentor y padrino,Carlos Jonguitud Barrios, siendo con el apoyo de Carlos Salinas de Gortari, encaramada en dicha posición, y todavía medrando indecorosamente de las cuotas sindicales, ahora con el aval de la tan aberrante “pareja presidencial”.
Se dice, que los escolapios saldrán antes de tiempo de las escuelas debido precisamente a los desfiguros en la Sección 37.
No vaya a ser que se torne en conflicto preelectoral.
Es cuanto.