
TIJUANA.- Si el Senado valida el aumento del tres por ciento al impuesto a las telecomunicaciones, el gobierno federal está obligado a ponerle fin al monopolio que existe en México, para que haya competencia y las tarifas de telefonía e Internet puedan bajar y ser más accesibles al consumidor.
Esto lo expresó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti), Claudio Arriola Guerrero, quien afirmó que ésta sería la alternativa más viable para recuperar competitividad en ese renglón.
Expuso que el problema en México es que el costo de la banda ancha, de la telefonía local y de larga distancia, está entre los más caros del mundo, lo que no es congruente con los ingresos de la población.
Países como Estados Unidos, Japón, Corea y casi todo Europa tienen tarifas mucho más bajas.
“En nuestro país hay un problema de monopolio, entiéndase una empresa predominante, es importante que el presidente tome la decisión de acabar con ese monopolio y realmente haya equidad en la competencia, lo cual bajaría costos inmediatamente”, opinó.
Recalcó que esta sería la opción para devolverle la accesibilidad a la telefonía y al Internet que le ha sido restada por la inminente aprobación de aumento del tres por ciento al impuesto a las telecomunicaciones.
Dijo que si se logra atacar de frente ese monopolio entrarán nuevas compañías, lo que automáticamente bajará los costos. Entonces más gente tendrá acceso y más pagarán ese impuesto con beneficio directo a los ingresos del gobierno.
“El país va a seguir teniendo ese ingreso pero el consumidor y las empresas se verán beneficiadas, porque pueden implementar tecnologías en sus procesos”, acotó.
El líder de Canieti mencionó que en días pasados sostuvieron una convención anual a la que acudieron diputados y senadores, a quienes les expresaron su rechazo al aumento de un tres por ciento a las telecomunicaciones, lo que al menos, los primeros, desoyeron.