el-mexicano.com.mx JUEVES, 24 DE ABRIL DE 2014
 
 

La fibra del cacahuate: estrategia para controlar el colesterol

Por (AGENCIAS)

Publicado (Edición impresa)

Cuando nos referimos a alimentos ricos en fibra tendemos a pensar en verduras duras o muy difíciles de masticar, a frutos con cáscara o platos de cereal pegajoso y duro. Pero la verdad es que podemos encontrar alimentos ricos en fibra con otras características sensoriales que pueden tener más aceptación en quien no está acostumbrado a lo muy masticable o fibroso.

Éste es el caso del cacahuate, un alimento que goza de gran popularidad entre la mayoría de las personas en nuestro país, de todas las edades y condiciones…. En una porción de cacahuate de apenas 28g, equivalente a dos cucharadas de crema de cacahuate o un puño cacahuates tostados, recibimos 1g de fibra. ¡Eso es mucho!

La recomendación internacional es consumir al menos 20g de fibra, pero lo ideal según la Organización Mundial de la Salud es ingerir entre 25 y 40g diarios. En realidad el consumo en nuestro país apenas alcanza los 13.5g en promedio y las personas que sienten que tienen una dieta alta en fibra en realidad tienen un consumo cercano a 15g, o que rara vez supera los 20g.

Los beneficios de una dieta alta en fibra son muchos. En primer lugar, la fibra juega un papel mecánico en la digestión. Dentro del grupo de sustancias que conocemos como fibra en realidad se encuentran varias sustancias diferentes. Según su solubilidad en agua se agrupan en solubles e insolubles. Las primeras se adhieren a las paredes del intestino haciéndolo más “resbaloso” y permitiendo un mejor y más rápido tránsito del bolo alimenticio dentro del mismo. Así ayudan a evitar el estreñimiento y sus complicaciones: las heces duras y difíciles de excretar que se asocian a las hemorroides, al mal olor, y a la aparición de espinillas en frente y dorso de los brazos. La fibra también ayuda a evitar los pólipos o divertículos que se causan por el tránsito difícil dentro del intestino y a las heces endurecidas; pólipos que muchas veces cuando son crónicos o mal atendidos se asocian al cáncer de colon. Este tipo de fibra soluble (constituida por pectinas, gomas y ligninas) se encuentra en grandes concentraciones en nopales, avena, papaya y en la pulpa de las frutas y muchas verduras.

El otro tipo de fibra, conocida como fibra insoluble, está compuesta por celulosa y hemicelulosa. Es común encontrarla en las cáscaras de las frutas, en la parte crujiente de las verduras, en las cascarillas de los cereales y en las partes más duras y masticables de las preparaciones (por ejemplo en los panes con trozos de semillas o multigrano). Este tipo de fibra es capaz de absorber mucha agua y por lo tanto le da consistencia al bolo fecal, haciéndolo liso y de fácil excreción. Por su capacidad de absorber agua, la fibra insoluble también da volumen al bolo fecal con lo que su excreción requiere de menos esfuerzo.

Pero tal vez la más interesante sea la fibra soluble, como la que encontramos en los deliciosos cacahuates. Además de las funciones intestinales, mecánicas en la digestión, descritas anteriormente, juega un papel muy interesante en el manejo del colesterol sanguíneo. En primer lugar, cuando la fibra y el colesterol ingeridos se encuentran en el intestino al mismo tiempo, la capa de fibra que se adhiere a las paredes del intestino no permite la absorción del colesterol (por tratarse de una molécula muy compleja y grande). De esta manera el consumo de fibra ayuda a controlar el colesterol porque no permite que sus depósitos se incrementen con lo recién consumido. Pero este efecto es sólo local y temporal.

Existe otro beneficio de la fibra soluble como la contenida en los cacahuates y otros alimentos en el control del colesterol. Resulta que el hígado utiliza parte de las reservas corporales de colesterol ya sea ingerido previamente o producido endógenamente (y que se almacena en las paredes de las arterias donde se pueden asociar a las enfermedades cardiovasculares) para fabricar las sales y líquidos biliares que se vierten en el intestino (en su parte más cercana al estómago) para neutralizar el bolo alimenticio, ácido por su paso por el estómago, y para digerir y ayudar a absorber las grasas ingeridas. Pero cuando el bolo alimenticio es rico en fibra soluble, ésta atrapa las sales biliares y no las deja llevar a cabo su función. El cuerpo se ve obligado a producir más sales y líquidos biliares con lo que hay un gasto mayor de colesterol. De esta manera, entre más fibra consumida mayor “gasto o pérdida” de colesterol, con lo cual se controlan sus concentraciones en las paredes arteriales y se minimizan los riesgos cardiovasculares asociados a sus depósitos excesivos.

Ahora los sabemos. Un beneficio adicional de consumir cacahuates regularmente es que su fibra puede ayudar a controlar la absorción y la excreción del colesterol, a minimizar los depósitos del mismo en las paredes arteriales y a evitar el riesgo cardiovascular. ¡Cacahuates por su delicioso sabor pero también como agentes preventivos de la enfermedad cardiovascular! ¡Cacahuates para controlar el colesterol y para satisfacer los antojos! ¡Cacahuates para prevenir condiciones crónicas y para disfrutar más la vida! ¡Cacahuates para el corazón!

/informacion/suplementos/2/41/tu-salud/2010/12/02/441402/la-fibra-del-cacahuate-estrategia-para-controlar-el-colesterol
 
 
Publicidad
Las opiniones y comentarios expresados aquí no representan la opinión o el punto de vista de El Mexicano de ninguna manera. Evite escribir malas palabras e insultos. Los comentarios ofensivos serán borrados. Usted es responsable de lo que publica en el portal.

Comentarios

Publicidad
Comparte facebook twitter

Noticias por sección

Publicidad
Publicidad