Su música es diversa: etérea, fuerte, alegre, energética, de pronto alguna influencia gitana tiñe el ambiente y uno no puede evitar pensar en la música de Emir Kustorica, de Taraf de Haiduk o de la propia Ballena de Jonás
Indudablemente Tijuana es una ciudad donde aun son posibles los hallazgos, donde un espacio cultural independiente a la distancia de las instituciones y sus gestiones mediáticas puede ser escenario y receptáculo de propuestas que bien se ajustan a la exigencia de festivales internacionales. Tal es el caso del Lugar del Nopal, que durante más de una década ha logrado sobrevivir a los embates de la política cultural oficial (refractaria e indiferente al arte), acaso por la visión o la apertura a las nuevas propuestas.
Así, en una noche en la que uno no espera ser ni remotamente sorprendido, de pronto un pequeño escenario se multidimensiona ante la fuerza y energía de RUPA & the April Fishes.
Si tuviera que describir a Rupa, diría que es una mujer que a simple vista se muestra frágil y de una belleza poco común (acaso por su notable ascendente indú, o por su herencia francesa), pero que toda vez que se acerca al micrófono y canta, se vuelve una mujer poderosa cuya capacidad interpretativa y energía, es capaz de mover y conmover a la audiencia más indiferente.
Con sede en San Francisco, California, Rupa & the April Fishes son un Ensamble que conjuga no solo talentos sino personalidades de un rasgo peculiar como su propia música. Se trata de un Ensamble de Fusión donde caben muchos géneros: tango, blues, balada romática, protesta, polka, una propuesta donde los lenguajes se conjugan: francés, inglés, español, y donde consecuentemente los significados y las temáticas pueden ir desde el éxodo de los inmigrantes de la India, hasta el éxodo de los inmigrantes mexicanos hacia California. Esto, sin faltar una referencia y una dedicatoria para Barack Obama que mueve la atmósfera y deja visible una esperanza que les anima.
La música de Rupa es diversa: etérea, fuerte, alegre, energética, de pronto alguna influencia gitana tiñe el ambiente y uno no puede evitar pensar en la música de Emir Kustorica, de Taraf de Haiduk o de la propia Ballena de Jonás.
Rupa es sin duda una cantante con un gran potencial vocal y expresivo, ella atraviesa las tesituras con paso suave, desde el bajo al agudo, para caer en un murmullo suave y lleno de sensualidad que bien podría sucederse a capela.
El Ensamble en su conjunto no podía ser mejor, si algo queda claro es que todos poseen una innegable destreza para ejecutar sus instrumentos, en ese juego lúdico en el que todos participan desde la cuerda, la percusión, las voces y donde hasta un simple artículo de cocina como lo es un batidor, puede tener una connotación musical y una intención dentro de ese universo que juntos conforman y donde ningun instrumento pesa más que otro.
Acaso en eso estriba la diferencia, en la capacidad de mostrar un Ensamble articulado donde cada uno es protagonista y sin embargo, no se advierte ningún interés o forcejeo por sobresalir en la escena.
Rupa & the April Fishes son un equipo y como tal, suenan a un todo integrado, complejo, disímbolo; suenan a una verdadera fusión de talentos, influencias y visiones.
El grupo lo integran: Rupa Marya (voz– guitarraletras), Ed Baskerville (Cello), Marcus Cohen (Trompeta), Adrián Host (Bayan y Bandoleón), Aaron Kierbel (tambores y percusiones), Eric
perney (Contrabajo).
Entre los músicos invitados a la producción de su disco “Extraordinary Rendition” se cuentan: Carey Lamprecht (violín), Eric Moffa (guitarra eléctrica), Marcus Shelby (bajo), Sameer Gupta (tabla) y Achille Moffat (voz).
“Extraordinary Rendition” ha sido producido en San Francisco, California bajo el sello Cumbancha y cuenta con trece temas.
Dentro de los asombros relacionados con esta ciudad de Tijuana en la que nada deja ya de sorprendernos a pesar del clima de violencia, es que la cultura sigue siendo el motor y la esencia de nuestro mejor rostro.
Mucho me impresionó saber que Rupa & the April Fishes han estado en tres ocasiones en Tijuana (única ciudad hasta hoy, que han visitado de nuestro país), y todas las veces en El Lugar del Nopal, pero también, ofreciendo siempre una función silenciosa, anónima y que definitivamente marca su compromiso social como artistas, en La Casa del Migrante.
Rupa y los Peces de Abril tienen ya una larga agenda de aquí a octubre que pasa por Montreal, Boston, Philadelphia, Londres, París, Barcelona, Goteborg, Ámsterdam, Los Angeles y Nueva York.
Y qué grato es saber que mientras más grande el artista, más sensible y más cercano…
Regresé con la misma maleta a casa, pero con una gratificante y poderosa sensación de que en Tijuana el arte es la única alternativa para sobreponerse a tanto desencanto.