Cada vez más buscamos encontrar pequeños remansos que nos devuelvan la tranquilidad y nos alejen del estrés cotidiano que implica habitar en una gran ciudad.
Qué mejor que encontrar este sitio en nuestro hogar. No necesita invertir demasiado, con pequeños detalles usted logrará instaurar todo un sitio de relajación en la comodidad de su casa.
Entre los productos traídos de oriente que ganan adeptos en la sociedad mexicana en la búsqueda de medios para lograr tranquilidad y relax en un mundo estresante como el actual, también están:
VELAS DE COLORES Y AROMÁTICAS
Los colores y aromas de las velas tienen también que ver con la tranquilidad del hogar. Uno elige la vela conforme la fragancia que le agrada y con la que se siente tranquilo en un espacio cerrado.
De acuerdo con Tania Wallenstein, según el color de la vela, es la “vibra” que se atraen.
Amarillo: dinero, fortuna y negocio; azul: energía y cambio interior; beige: poder y fuerza interior; blanco: paz, reposo espiritual y belleza; café: trabajo, bienestar y prosperidad; dorado: suerte y prosperidad; gris: sabiduría, paz y armonía; lila: amistad, energía positiva; naranja: movimientos y cambio interior; negro: seguridad; púrpura: salud, sanación y valor; rojo: pasión, amor y protección; rosa: seguridad y suerte en el amor; verde: vitalidad, fortuna y energía.
INCIENSOS Y MÚSICA
Con aroma a flores, maderas o resinas naturales, los inciensos se han usado desde hace muchos siglos.
Prender una varita del aroma predilecto puede ayudar a crear una atmósfera de tranquilidad. Los maestros de yoga y masajistas lo usan para que en la meditación o en la relajación, el alumno conecte más rápido con su sique.
La única recomendación es que éstos se usen con moderación y en espacios con ventilación.
Reposar mientras se inhala el aroma de las velas o el incienso puede ser complementado con música. En las tiendas de discos existe una gran variedad de éstos, que resultan un alivio después de un día estresante.
YIN YANG
Este símbolo surge de la filosofía oriental y está fundamentado en la dualidad de todo lo que hay en el universo. Describe las dos fuerzas opuestas, pero complementarias, que se hay en todo.
Esto explicaría que en la naturaleza, los ritmos se definen por la aparición de opuestos: luz y oscuridad, sonido y silencio, si y no, frío y calor, movimiento y quietud, vida y muerte, respiración e inspiración.
Los elementos que contiene éste (caracoles y piedras) son una representación de lo bueno que puede haber dentro de lo malo o lo malo que existe dentro de la bondad.
La teoría del yin y el yang puede aplicarse a infinitas situaciones. Según las medicinas tradicionales asiáticas, con frecuencia se contrarrestan determinados síntomas con tratamientos regidos por el concepto opuesto.
Por ejemplo, el enfriamiento (un síntoma yin), sería tratado con comidas calientes (que son yang); una crisis nerviosa, yang, sería tratada con comidas frías (como frutas), que son yin.