Edición sábado, 22 de marzo de 2008

Compra el terreno caro. ¡Bien lo vale!

Por
Agencia
sábado, 22 de marzo de 2008

A lo largo de treinta años de experiencia profesional, he aprendido algunas reglas que considero prácticamente infalibles para invertir con éxito en bienes raíces.

Algunas de esas pueden ser algo complejas, pero la que aquí les comparto prácticamente la podría considerar la de aplicación más simple y general. Es por ello que lo mismo aplica para el gran constructor o desarrollador de inmuebles que para quien por ocasión única pretende adquirir un predio.

Todos hemos escuchado en alguna ocasión un dicho popular que dice que “no hay que echar dinero bueno al malo”, para referirse al caso de quien sigue invirtiendo en algo que ya no tiene perspectivas de salir bien o al caso de quien pone nuevos y más recursos en un negocio que de antemano se sabe quebrado. Pues algo semejante ocurre con bastante frecuencia en el sector inmobiliario.

CUIDADO CON COMPRAR BARATO

He visto infinidad de casos en los que alguna persona construye su vivienda o bien una casa con propósitos vacacionales sobre un terreno que ya poseían o bien que heredaron de sus antepasados, sin siquiera preguntarse si ese predio que cayó en su poder por mera casualidad, es el idóneo para invertir su dinero, o si la ubicación será la más apropiada para poder disfrutar de esa nueva casa.

Pero lo anterior podría ser medianamente explicable, porque los que hacen la inversión al menos tienen la justificación de que ya poseían el predio sobre el que construyeron, o que en los casos de herencia podría incluso existir algún tipo de arraigo familiar o apego sentimental.

Pero resulta totalmente injustificable cuando alguien compra un terreno con características muy negativas en cuanto a ubicación, forma y topografía, por el simple hecho de ser barato.

En muchos casos el valor del terreno como parte de la inversión total que se hará para construir un inmueble, representa tan solo una cuarta parte de lo que costará levantar la obra, por lo que al final se podría decir que el componente terreno tan solo significa un 20% de la inversión total.

Siendo esa la proporción en muchos de los casos, resulta absurdo que la parte gruesa de la inversión se realice sobre un predio que no tiene características positivas en su ubicación y conformación general. En pocas palabras significa echar dinero bueno, y mucho dinero, sobre el malo.

COMPRAR EL MEJOR

TERRENO DISPONIBLE

Siendo el terreno el componente que requiere de la menor parte de la inversión, pero que será definitivo en la plusvalía del producto final, o dicho de otra manera será el factor por el que se multiplicará todo lo que sobre él se invierta, bien vale la pena comprar el mejor terreno disponible, aunque de partida parezca algo caro.

Créanme que haciéndolo así, se garantiza en buena medida el rendimiento altamente positivo de cualquier inversión, y la absorción a un ritmo satisfactorio por parte del mercado de los departamentos o casas que se tengan como producto final.

Hace poco leía la siguiente recomendación: “Compre lo mejor. Lo mejor siempre retiene su valor y se aprecia a un ritmo más acelerado. Lo mejor siempre es caro hoy, pero ofrece un buen valor mañana”. Creo que es absolutamente cierta y no tiene desperdicio. Resulta aplicable incluso, para todos los inmuebles en general y no solo para los terrenos en donde el efecto es multiplicador.

Etiquetas: compra , terreno , caro , bien , vale ,
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