ENSENADA.- Todos unidos, sin importar de dónde vienen, cuáles son sus raíces o identidad, convivieron y unificaron esfuerzos para
presentar por segundo año consecutivo “Ensenada de todos, suma de culturas”, festival que permitió a personas de diferentes naciones,
residentes en Ensenada, compartir un poco de sus tradiciones, junto con
familias de gran arraigo y tradición.
En cada uno de los puestos había grandes sorpresas, los asistentes a la Ventana al Mar de esta ciudad, degustaron los más ricos, variados e incluso
exóticos alimentos característicos de cada país.
Fueron miles los asistentes, entre turistas y residentes de Ensenada, todos ellos deleitaron su paladar con los más variados alimentos, desde quienes
gustan de la comida más tradicional mexicana, hasta aquellos cuyo sabor es poco acostumbrado para el paladar como la libanesa.
En los rostros de los asistentes había expresiones de alegría, al momento de compartir y convivir con todas aquellas personas de otras naciones que por una razón y otra, han llegado a Ensenada para adoptarla como su nuevo hogar, y
gracias a esa unidad que se ha logrado consolidar, es como se organizó este
festival que unió en hermandad a personas de diferentes naciones y estados del país.
Diferentes puestos se instalaron con fotografías, adornos, utensilios
antiguos y recuerdos de familias fundadoras de Ensenada. En cada uno de los locales, había personas que han logrado almacenar en sus recuerdos una gran experiencia y conocimiento de la vida de Ensenada, y quienes con todo gusto, compartieron con los demás, esas anécdotas que ahora forman parte de la
historia de la región.
Personas de gran arraigo en esta comunidad, convivieron y compartieron con las nuevas generaciones, para intercambiar un poco de ese amplio conocimiento.
Fueron muchos los turistas asistentes que se identificaron también con los puestos de compañeros de su propia nacionalidad, como los norteamericanos, quienes platicaron con los integrantes de la agrupación Baja Norte, que
emprenden actividades de beneficencia social para los ensenadenses, así como los japoneses, quienes causaron la admiración de los asistentes por la completa exposición montada por objetos típicos de ese país, el vestuario característico, y alimento tradicional, desde el sake, que es una bebida tradicional de ese país elaborada a base de arroz, el sushi, nori, futu, entre otros.
En cada uno de los puestos había una gran diversidad de alimentos, objetos y artesanías que admirar. Los asistentes no cabían, ante el interés generado en cada uno de los puestos.
La música y folclore se combinaron para hacer un momento de gran
variedad y diversión, con la presentación de espectáculos musicales de danza
folclórica, española, brasileña, japonesa, jalisciense, de jazz, demostraciones de artes marciales, entre otros.
Los asistentes rieron, platicaron, disfrutaron y compartieron agradables momentos en este encuentro cultural, que formó parte de las actividades
organizadas para celebrar el 121 aniversario de la fundación de Ensenada.
Como una familia, estuvieron juntos, la comunidad de Ixtepecanos, con su mole: los belgas con wafles cocinados con un dulce especial; los oaxaqueños, que vendieron empanadas, jaliscienses con tamales de carne, tostadas y pozole; los integrantes de La Casa de España, que vendieron su tradicional paella y una gran diversidad de repostería;
la comunidad francesa que a su vez vendió una gran diversidad de repostería;, los representantes de Italia, quienes ofrecieron diferentes tipos de pasta y alimentos tradicionales; entre otros representantes de diferentes
comunidades.
También se montaron exposiciones la Asociación Cultural de Liberales, Seminario de Historia, la Sociedad Mutualista, el Museo de Historia y el Museo de Ciencias. (igr).