Como te has dado cuenta, los resentimientos y las agresiones sólo cosechan más peleas y odios, es por esto que se deben evitar. Para lograr esto es indispensable aprender a perdonar sin condiciones, es decir, perdonar sincera y generosamente.
Para hacerlo, es necesario tomar en cuenta los siguientes aspectos:
1. Acepta el dolor: Las ofensas y los insultos duelen y molestan, por lo que a nadie le gusta sufrirlos, pero cuando te pase esto, no trates de esconder el dolor. No actúes como si no pasara nada, tomar esta actitud es echarle tierra al asunto pero dejar viva la herida, después aflorará en resentimiento. Recuerda, sólo reconociendo el dolor y aceptándolo, es posible eliminarlo de raíz sin guardar resentimiento.
2. Evita la venganza: Olvídate de “ojo por ojo y diente por diente”; si actúas así nunca acabarán las disputas. No se trata de ver a quién le va a ir peor, al pensar “si yo pierdo, tú también”; se toma una posición autodestructiva.
3. Valora la ganancia y no la pérdida: Toma en cuenta que perdonar también implica recuperar la paz interior así como el equilibrio emocional.Recuerda, al perdonar la persona más beneficiada es quien otorga el perdón porque se deshace de los sentimientos negativos.
4. Busca soluciones y no culpables: Cuando se va a perdonar, es indispensable restablecer la
relación dañada y mejorarla. No busques identificar quién tuvo la culpa del altercado; en tu lugar trata de solucionar el problema con la persona.
5. Evita poner condiciones: No lo olvides, al poner condiciones para el perdón, corre el riesgo de caer en el chantaje. Si dices: “Te perdono si haces esto o aquello” o “Cuando veas que cambiaste entonces te perdonaré”; entonces estás buscando una compensación o desquite. Las experiencias negativas, los desengaños y los momentos difíciles no deben ser nunca argumentos para chantajear a su pareja.
El verdadero perdón es como el amor, se da sin pedir nada a cambio, sólo si lo aplicas de esta manera, dejarás de lado las actitudes negativas.