Luego de una larga espera, llegará para septiembre la película “Suave Patria”, del cineasta Francisco Padilla, quien aseguró que esta historia es una expresión artística que quiere regalarle a su país y donde tiene una participación especial el reconocido creador emérito de Baja California 2010, Javier Bátiz en una película que sólo de nombre lleva el título del poema del originario de Jerez, Zacatecas, Ramón López Velarde, ya que el tema es la delincuencia y la corrupción de algunos estratos de la sociedad mexicana.
“Trabajando mucho en estos momentos, porque estoy afinando detalles, pero todo tranquilo”, señaló el joven cineasta, quien reconoció que los actores han podido ver muy poco de este trabajo que será juzgado por el público el próximo mes de septiembre y donde por primera vez las nuevas y viejas generaciones verán a un cantinero muy carismático que también actúa con su banda de rock en un set que revela una cantina en un pueblo del estado de Durango.
“Lo poco que han visto les ha gustado”, señaló Padilla, al recalcar que este relato es una expresión artística que quiere regalarle a su país, “el mexicano es más grande que sus problemas y su sentido del humor es grande”.
Indicó que esta historia esperanzadora refleja esa grandeza que tiene la sociedad mexicana, que pese a la adversidad sabe reír, “creo que la película llega a las salas mexicanas en un buen momento, para hacer reír y divertir”.
Pero esta cinta, que marca el debut en largometrajes del cineasta, también lo hace recordar que de las cosas más difíciles que tuvo que pasar con los conocidos actores Adrián Uribe y Omar Chaparro, “fue su estrellato, porque son personas muy ocupadas” y la invitación de personajes del ambiente artístico como Javier Bátiz.
“Pero debo decir que ellos como actores estuvieron muy bien y siempre trataron de cooperar en todo, lo cual ayudó mucho y ahora estamos esperando el día del estreno”, dijo el cineasta también conocido como “Panda”, quien desea que el cariño que le tiene el público a los actores sirva para permanecer en taquilla.
“En esta comedia me di el permiso de jugar con varios elementos ficticios y reales, aprovechando que los actores estaban dispuestos a cooperar. A mí no me gusta tanto la solemnidad”, explicó.