“El estilo del autor hace que parezca sencillo reflejar lo cotidiano, con relatos tan modernos como los 140 caracteres, de su contenido podemos comentar que se trata de textos estructurales, los soliloquios, la soledad y los intentos que hacemos para salir de ella, los amigos, los novios, los esposos, que duran en el tiempo o uno mismo, la maternidad y la paternidad o un par de ojos que dan a una ventana desde un segundo piso”, destaco Christian Zúñiga.
Con un estilo desenfadado y fuera de todo protocoló Vega Gil, pidió al publico preguntarle lo que desearan y mientras la gente se animo, el leyó varias de sus reflexiones que integran su libro, los minutos pasaron como si fuera la participación de un comediante que con sus ironías de la vida, provocaron la risa de muchos de los presentes.