Dentro de la celebración del 30ª Aniversario del recinto cultural más importante del noroeste del país no podía dejar fuera a estos también ‘Cuerpos en Tránsito’ que con el título de ‘Rincones de México’, dieron fe y muestra de la rica y vasta tradición mexicana en toda las latitudes del país, en base al profesionalismo de los grupos de danza folclórica de la región y del interior del país que participaron.
El público llenó casi en su totalidad las butacas de la sala, en sus dos funciones para apreciar el programa que ofrecieron la Compañía de Danza Ticuán, bajo la dirección del ingeniero Cecilio Cordero, el Grupo Cochimí, dirigido por Humberto Olvera Caballero; Grupo Folclórico Toltecatl, con Jorge A. Arce como director; el Ballet Coreográfico Quetzalli, dirigido por Enrique C. Berumen, y el Grupo Omou-Pilkuyac de Ensenada, bajo la directiva de Ramón Osuna.
Coahuila fue para este XVI Encuentro Regional de Danza Folclórica el estado invitado, con la participación de la Compañía de Danza Naucalli, de Torreón, Coahuila, dirigida por Manuel Valle y juntos no sólo lograron sorprender al público sino también las ovaciones y los nutridos aplausos que emocionaron en un encuentro amistoso donde se fortalece la actividad y la calidad, así como la convivencia e integración de esfuerzos para que la danza folclórica siga siendo reconocida como el gran arte nacional por excelencia.
Las compañías de danza y los grupos que participaron de Ensenada y Tijuana, Baja California así como de Torreón, Coahuila, trabajan desde sus ensayos en recordar mediante sus presentaciones que a lo largo de la historia de México, el arte y la danza han tenido una importancia fundamental en la vida social de sus habitantes. Las festividades y ceremonias de nuestros antepasados incluían una gran variedad de actividades culturales en donde la poesía, los cantos, la religión, la música y la danza tienen un papel sobresaliente en la forma de vida y que no se ha perdido hasta nuestros días, así lo dejó en claro la profesora Esperanza Romero, directora general del festival.
Para lo que fue el espectáculo ‘Rincones de México’, el Grupo Cochimí de Tijuana, ofreció vistosos cuadros de las tradiciones del estado de Hidalgo con la música del trío ‘Aurora Huasteca’. A estos le siguieron el Grupo Folklórico Toltecatl de Tijuana, que ofreció acompañado de los sones de ‘Los Clásicos del Norte’, sones y jarabes de Guanajuato.
El ánimo del público se puso romántico con los danzones del Grupo Omou-Pilkuyac de Ensenada, junto a la interpretación del Conjunto Jarocho Trovadores y además ofrecer los cuadros de danza, ‘Fiestas Jarochas’ de Veracruz, con las que armaron el festín desde las butacas haciendo participar al público y regalando collares y dulces.
El turno para los visitantes de la Compañía de Danza Naucalli, de Torreón Coahuila, fue especialmente recibido ya que ofrecieron todo un repertorio de sus danzas a través de su rica historia bajo el título ‘Coahuila, su historia hecha danza’, arrancaron las ovaciones y los aplausos del público y dejaron el escenario con mucha energía para la llegada del Ballet Coreográfico Quetzalli, que entonando el Corrido de Durango, de don Miguel Ángel Gallardo, entraron los bailarines para presentar ‘Polkas y Chotís’ del estado de Durango.
Una estampa de lujo para el compositor del Corrido de Durango y Santiago Papasquiaro, que le hace un homenaje póstumo y muy lejos de la tierra donde reposan sus restos.
El cierre estelar del festival fue para los anfitriones tijuanenses que luego de celebrar su 20 aniversario en 2007, el Ballet Folclórico Ticuán pasó a convertirse en Compañía de Danza, con más de 100 elementos, conformada por Ballet, Academia de Danza y Grupo de Música.
Con incansable coreografía y a manera de competencia de rancheros ofrecieron una serie de danzas tituladas ‘Folclor Sudcaliforniano’, con lo que nos enseñaron lo que fueron las fiestas populares de las rancherías de los primeros pobladores de esta región.
La profesora Romero reconoció al final del Encuentro de Danza, con una placa de agradecimiento a cada uno de los directores de las compañías y grupos participantes y reconoció que gracias a la participación de los jóvenes bailarines se refuerza la identidad nacional tras las modificaciones que la llegada de los europeos trajeron a la vida social y cultural del país.
‘Llevar a los escenarios imágenes, vestimentas y sones es para los integrantes de las compañías y los grupos una oportunidad de demostrar cómo esta fusión de culturas, dan mensaje de la identidad y se expresa vívidamente a través de diversos medios, entre los cuales se encuentra la danza folclórica’, concluyó la directora general del festival.•