Desde su matrimonio, siempre se manejó que sólo fue un truco publicitario, porque ella vivía en su departamento y él en el suyo, además de que cada quien salía con quien se le pegaba la gana.
Tal parece que ya de fingir fue suficiente, y la escultural rubia ya dejó en manos de sus abogados que den fin a esa unión que nunca tuvo razón de ser.