Según información de un programa de radio, los ejecutivos dieron un plazo de seis meses para que la emisión de espectáculos presentada por Lili Estefan y Raúl de Molina aumentara considerablemente su rating, y no lo consiguieron.
“Lo que para muchos parecía increíble es una realidad.
El programa podría salir del aire”, informó una periodista luego de que el equipo de la emisión incluyera público en vivo y cambiara varias veces de escenografía para evitar ser despedidos.