En opinión de Sofía, la belleza exterior sólo es una vía de acceso a un sector en el que hay que asentarse a base de talento y trabajo.
“Digamos la verdad. Desde los 17 años, cuando grabé mi primer comercial publicitario para Pepsi, en Colombia, he sido consciente de mi look.
“Mi carrera se debe a mi aspecto y no me avergüenzo de ello. Me ha abierto tantas puertas. Pero también sé que si no tuviera algo más, mi carrera habría terminado hace tiempo”, confesó en la edición mexicana de la revista GQ.•