“Gracias le doy a Dios porque tengo un público como ustedes aquí en Tijuana que me quieren como soy”, expresó la cantante tras interpreatar el tema Culpable o inocente, provocando los gritos por parte de Tijuana que aclamaba su nombre.
“Son ustedes los que nos sacan adelante, a nuestros hijos, a nuestras familias y por lo menos yo se los agradezco de todo corazón, pero eso es que se merecen lo mejor ¿Van a aguantar? ¿Los de tijuana aguantan? A mí ya me ha comprobado mi esposo que sí”, afirmó la cantante con la picardía que le caracteriza.
La noche monumental de “La Gran Señora” dio inicio minutos antes, cuando su hermano Juan Rivera arribó el escenario para ir calentando los ánimos del público, ofreciendo un repertorio a ritmo de banda y dando gracias por el apoyo que la familia Rivera ha recibido por parte de sus seguidores.
Fue en punto de las 00:15 horas del sábado, cuando “La Diva de la Banda” se plantó sobre el escenario en forma de cruz para alzar la voz y hacer que retumbrara su Banda Divina de Mazatlán, Sinaloa, por todo el recinto.
La chacalosa fue el tema con el que abrió la cantante, siguendo por un camino musical en el que figuraron temas como Juro que nunca volveré, No me pregunten por él, Chuperamigos, Qué me vas a dar si vuelvo, entre un cúmulo de temas que sumaron casi tres horas de concierto.
En esta occasion Jenni presumió sus Joyas prestadas a Tijuana, interpretando reconocidas baladas como Lo siento mi amor, A cambio de qué, Así fue, Basta ya, Detrás de mi ventana, ente otros clásicos de la balada romántica que sonaron a ritmo de la tuba.