CIUDAD DE MÈXICO, 27 AGOSTO.- Nuevamente Vicente Fernández demostró el porqué es el más grande exponente de la música mexicana y todo gracias al primero de diez conciertos que ofreció en el Auditorio Nacional ante 10 mil personas que se le entregaron de cuerpo y alma y que, a una sola voz interpretaron cada uno de sus éxitos, haciendo espectacular esta noche.
La voz de cantante, sin duda llenó cada rincón del recinto que, abarrotado, en su mayoría por mujeres, vibró con cada uno de los temas de “El charro de Huentitán”, el cual se presentó sobre el escenario vestido de charro y acompañado por el Mariachi Azteca, ante lo que, los piropos, aplausos y ovaciones no se hicieron esperar para entonces interpretar el tema “Esos ojos”.
“Tres años sin estar aquí, Si ahorita me preguntaran que si los quiero, les diría que no, que me quiero yo por poder estar con ustedes esta noche y escuchar sus aplausos”, fueron las primeras palabras del intérprete hacia su público para luego continuar con “Por tu maldito amor”, “Lástima que seas ajena” y “Mujeres divinas”, sin duda, de las más coreadas de la noche.
El cariño de sus seguidores en todo momento se hizo presente al corear junto al él las canciones que han marcado una historia en la música mexicana, tales como “Urge”, “Primavera”, “La diferencia”, “Qué voy a hacer”, “Me cansé de rogarle” y “A pesar de todo”, que nuevamente hicieron cimbrar el coloso de Reforma.
Pero la comunicación del charro con su público cada instante era más cercana, las palabras de ‘Chente’ motivaban a la gente a los aplausos y sobre todo a los piropos y más cuando expresó “Su Chente está aquí y como siempre lo digo, no me voy hasta que ustedes dejen de aplaudir”.
“Para siempre” y “Estos celos” que son temas centrales de la telenovela “Fuego en la sangre” y de la autoría de Joan Sebastián fueron de los más coreados ya que forman parte de su más reciente disco “Para siempre”.
El momento más emotivo llegaba, ese momento en que demostró porqué su voz es una de más imponentes y fue cuando interpretó el tema “Acá entre nos”, no sin antes mencionar: “cuando escuchen las trompetas van a sentir que les ponen un cuete debajo del asiento”, y entonces cantar hasta alcanzar notas muy altas que incluso lo obligaron a alejarse el micrófono hasta la pierna; durante ese momento el público quedó en completo silencio hasta que finalizó y fue entonces que el Auditorio Nacional se puso de pie ante este gran artista quien agradeció la ovación por unos minutos y haciendo de este, uno de los momentos más importantes.
Otros de los temas que se dejaron escuchar fueron “Hermoso Cariño”, “El amor de mi vida” y “El amor de mi vida” dedicado a su esposa ‘Cuquita’ quien estuvo presente en la primera fila viendo cómo la gente se le entregaba a su pareja, para luego recordar: “Esta fue la primera canción que grabamos a dueto Alejandro y yo, se la cantaba a mi esposa cuando era mi novia; llevamos más de 47 años de casados y cuando cumplamos 50 le voy a pedir que se case nuevamente conmigo” y fue entonces que cantó “Amor de los dos”.
El final se acercaba, luego de dos horas de música, Vicente Fernández decía adiós, sin embargo el público seguía ávido de escucharlo y fue entonces que haciendo caso a la petición de su público cerró con “Cruz de olvido”, “El último trago”, “Perdón”, “La que se fue”, “Hoy platique con mi gallo” y la tradicional “De que manera te olvido”, ante los gritos de ¡otra, otra! que, incitaron al cantante a regresar para ahora sí cerrar con broche de oro con los temas “El rey”, “A mi manera”, “Guadalajara” y “Volver, volver”.