Más de 12 discos vendidos en todo el mundo en poco más de 14 años de carrera. Alejandro Fernández (Ciudad de México, 24 abril 1971) no necesita grandes presentaciones en América, pero en España sigue labrando un nuevo camino profesional.
El 22 de junio de 2005, y tras una intensa campaña de promoción de su anterior disco “Corazón abierto”, Alejandro Fernández se subió a un escenario madrileño en un concierto que pasó a la historia. Fue la primera vez que actuaba en España y lo hizo junto a colaboradores de lujo como Amaia Montero, Malú y Diego ‘El Cigala’. La cita quedó grabada para la posteridad en forma de CDDVD. Con “Alejandro Fernández MéxicoMadrid. En directo y sin escalas”, ‘El Potrillo’ saborea los éxitos de toda una vida de música.
Con poco más de cuatro años, la Voz de México debutó en un escenario de la mano de su padre Vicente Fernández. Desde entonces la música ha sido su pasión, su vocación, un legado que ha mimado y cultivado como buen profeta de su tierra, dentro y fuera de ella. El traje de charro y el sonido de los mariachis los ha sabido fusionar como nadie con baladas, pop e incluso flamenco.
Precisamente, por ese camino seguirá el cantante, ya que piensa grabar en un futuro no lejano un disco con la producción de Antonio Carmona y la colaboración de Diego ‘El Cigala’.
Así es Alejandro Fernández, un buscador innato de los caminos nuevos y antiguos de la música.
Un romántico, en el más estricto sentido de la palabra, que ha dedicado su vida a la música.
Las recompensas han sido numerosas, pero quizás la mayor la recibirá el 2 de diciembre en Hollywood, cuando vea su nombre en una estrella del Paseo de la Fama, un broche de oro para la mejor etapa del ‘Potrillo’.
“Alejandro Fernández MéxicoMadrid. En directo y sin escalas” es un disco grabado en directo y en el que hace un repaso a su carrera. ¿Cuál es el balance que realiza de su carrera?.
Han sido muchos años y no puedo hacer un balance negativo. Pero hay mucho por recordar porque empecé profesionalmente a los 18 años, cuando grabé por primera vez un material discográfico. Así que este disco ha sido una manera de hacer recopilación de mis mejores éxitos, al menos, los de los últimos 10 años, con arreglos más modernos, sin tanta producción, más acústico, por decirlo de una manera.
“TUVE UNA ESPECIAL CONEXIÓN CON ‘EL CIGALA’”
¿Y por qué se decide en este momento por un recopilatorio?
¿Por qué ahora y no antes?.
Fue una propuesta de la compañía discográfica. Sabíamos que iba a ser un concierto muy importante, con unos padrinos de lujo, como los que pude tener, así que no podíamos desaprovechar la ocasión. Además, como digo, los padrinos eran de lujo, los tres. Aunque he de reconocer que con Diego ‘El Cigala’ tuve una especial conexión.
Con él canté una de las canciones más importantes de mi vida (“Como quien pierde una estrella”), un tema que marcó mi carrera porque fue cuando empezamos a jugar ya con las pasiones, con los sentimientos…
Entonces, al meter la rumba flamenca, esos ritmos tan bonitos, con ese duende del ‘Cigala’… fue muy especial. De hecho, esta colaboración nos ha dado para pensar en un futuro disco con más fusión flamenca, con su colaboración y con la producción musical de Antonio Carmona, de Retama, que me encanta.
Parece que los lazos que le unen a España se afianzan.
Sí, claro, esa es la intención. Con “Corazón abierto” nos presentamos al público español y me motivé para empezar a darme a conocer más en España. Después comprobamos que había una gran expectación y aprovechamos para hacer el disco en directo.
¿Es tan diferente como dicen el público mexicano y el español?.
Todos son diferentes, porque el público me ve de diferente manera en cada sitio. En España pensé que sería más complicado, porque no me conocían, pero me impresioné de la respuesta que recibí y recibo.
Pero para mí, darme cuenta que en un país con una cultura tan amplia, sobre todo musical, estar en las tiendas de discos y ver cómo se interesa la gente por mi disco, es maravilloso. Es como cuando en el concierto logré que el público me ovacionara en más de una ocasión. Conseguir eso me impresionó, pero nunca se puede comparar un público de un país con otro.
“HABÍA PERDIDO LA COSTUMBRE DE LAS PROMOCIONES”.
De todas formas, comenzar de cero en un país cuando uno es una estrella en el suyo debe ser complicado, ¿no?.
Sí, claro. Pierdes la condición de famoso. Ha sido difícil pero me interesaba mucho estar en este mercado y valió la pena tener que empezar de cero y volver a picar piedra, como se suele decir. Lo cierto es que ya había perdido la costumbre de las promociones, las entrevistas, etc. Lo mío es estar encima de un escenario y explayarme.
Y de picar piedra a recoger una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood…
Sí, es una de las sorpresas más grandes que me ha dado la vida. Nunca pensé que me la fueran a dar, al menos no ahora, quizás sí cuando muriera o cuando fuera un viejecito, pero no ahora, siendo joven y cuando estoy en una de las mejores etapas de mi vida, con tanto tiempo por delante para seguir demostrando lo que puedo hacer. Es un aliciente para dar el trescientos por ciento.
De todas formas, cuando uno alcanza lo más alto, ¿no es más complicado superarse?.
El problema es buscar nuevas cosas para seguir siendo un aliciente para tu público. Pero yo considero que dentro de la música mexicana he dado un paso muy grande, arriesgándome con fusiones imposibles, con diferentes elementos desde la balada al pop o ahora el flamenco. He sido siempre uy arriesgado y siempre con buenos resultados.
¿Qué es o representa la música para Alejandro Fernández?.
Es una vocación, ha sido mi pasión y es un legado, una responsabilidad muy grande que me han dejado desde mi padre a grandes compositores mexicanos de los que me siento heredero. Es un legado que tengo que seguir promocionando y conseguir un lazo entre lo que todos ellos hicieron y lo que se hace ahora.
Aunque tengo que reconocer que ahora es más complicado hacer música que hace unos años, sobre todo, por el problema de la piratería. En México es increíble, porque de cada disco que se vende en una tienda, se venden siete piratas. Es un problema muy grande que está dañando a mucha gente.
¿Se siente profeta de su tierra?.
Sí, soy un profeta dentro y fuera de mi tierra. Es difícil serlo, pero a mí no me ha quedado más remedio.
Desde mi ciudad natal al pueblecito más pequeño de México… En mi ciudad soy hijo pródigo y tengo que agradecerles a todos que me hayan hecho así.