“Es nuestro modelo y lo logras con toda la infraestructura que está atrás de Interjet, al invertir en equipos nuevos, personal calificado, en tener mano de obra con personas expertas; toda esa inversión mantiene nuestros costos bajos y eso permite tener utilidades y rentabilidad, aunque no tengas un precio (tarifas) muy alto”.
Confirmó que la empresa sigue siendo la misma que comenzó a operar hace seis años, ya que el no cobrar los servicios que otras empresas también de bajo costo realizan a los pasajeros, “no los hace diferente”.
Mencionó, por ejemplo, la firma Spirit que opera desde el Aeropuerto de Toluca a Dallas, ofrece un boleto en 70 dólares pero entre otras comisiones, cobra también la asignación del asiento en 20 dólares y al final la tarifa queda en 600 dólares, aproximadamente.
Calificó este modelo como equivocado, toda vez que estas compañías aéreas sólo “enganchan” con tarifas de entre 40 a 80 dólares, y “al final, nosotros ofrecemos desde el principio un precio justo con impuestos incluidos”.
En este sentido, aseguró que pese a continuar con la apertura de nuevas rutas, Interjet será de las llamadas low cost, porque ofrecerá un mejor servicio sin romper el modelo de costos que le permite a la línea aérea registrar una rentabilidad de vuelo.
Ramírez Magnani destacó que esto también se logra mediante el plan de negocios de Interjet, que entre otras acciones, considera la adquisición de por lo menos 28 aviones nuevos para operar tanto rutas nacionales como internacionales.