Las vedas también funcionan para promover el aprovechamiento sustentable de los recursos, que son la fuente directa de ingresos para más de 250 mil pescadores, expone en sus estadísticas la dependencia del gobierno federal.
Establece que los acuerdos de veda tienen como objetivo proteger a los organismos en períodos importantes de su ciclo de vida, sobre todo durante el de mayor actividad reproductiva.
Durante esos períodos reproductivos, se contribuye a que se mantenga un número suficiente de organismos que, al crecer y reproducirse, estén en condiciones de renovar la población que después será aprovechada.
Los efectos positivos de las restricciones temporales de pesca se han reflejado en una mayor producción de pulpo, curvina, charal, erizo, langosta, abulón, almeja, ostión y camarón, entre otras pesquerías.
Además, especies sobre las que se aplican vedas como atún, langosta, camarón y abulón, tienen especial relevancia por su alto valor comercial y buen desempeño en el mercado mundial, puntualiza.