Pero su aterrizaje en esa portada (por la que los agentes de las intérpretes luchan con uñas y dientes) significa metafóricamente que esas jóvenes promesas ya han posado sus pies sobre más de una alfombra roja, aunque el público aún no se haya aprendido sus nombres.
Así fue en aquel mítico primer número de 1995, donde aparecieron prometedoras actrices pero aún semidesconocidas como Nicole Kidman, Julianne Moore y Gwyneth Paltrow, entre otras, y así será para la mayoría de las 11 jóvenes que ocupan este año esa portada desplegable, aunque siempre hay algunas con más suerte o talento que otras.
Peinadas y vestidas como estrellas de los años veinte, con trajes de noche de satén en tonos pastel, las 11 elegidas han sido retratadas por Mario Testino, que por una vez le arrebata la codiciada portada a Annie Leibovitz, fotógrafa oficial de la revista.