Un atorado pero contundente 3-2 fue el balance final del partido entre el Real Madrid y el Manchester City, un encuentro donde Cristiano vuelve a salvar el barco merengue de un inminente declive.
El delantero portugués ha sumado en los últimos años innumerables remontadas en el marcador, la selección portuguesa y el Real Madrid, disfrutan de la buena suerte que recorre de los tacos del futbolista mejor pagado del mercado.
El 9 de enero del 2011, los merengues enfrentaban su primer tiempo más inestable de la liga española, el conjunto de Villareal controló toda la primera mitad y abrió el marcador evitando que los pupilos de Mourinho se pusieran arriba, provocando el nerviosismo de los Blancos.
El conjunto amarillo comenzó el segundo tiempo confiado y no contaban con el gol salvador de Cristiano, quien no sólo puso arriba a su equipo en el marcador si no que asistió a su compañero, el brasileño Kaká para cerrar el marcador con un categórico 4-2.
El 7 de septiembre del 2012 Cristiano Ronaldo demostró que no sólo el Madrid era el único afortunado de sus goles en momentos clave.
La selección portuguesa enfrentaba al Luxemburgo, duelo correspondiente del grupo F de la zona europea para calificar al Mundial de Brasil 2014, los locales se pusieron arriba en el marcador gracias a que el conjunto lusitano no encontraba el ritmo suficiente.
Mientras el tiempo seguía su curso a favor de Luxemburgo, Ronaldo remató un pase de Meireles, empatando las tarjetas, con esto la agonía de Portugal desapareció y esfumó el comienzo gris de los lusos para ganar el encuentro, colocándose como favorito del grupo F.
Mencionar las diversas intervenciones ‘salvadoras' de Cristiano cuando el Real Madrid y su Selección agonizan, sería extenso y abrumador, pero cerrar con el gol obtenido en la fecha uno de la Liga de Campeones frente a Manchester City, en un partido que los merengues estuvieron a punto de perder, es concluir con la felicidad que opacó la tristeza del portugués.