Para los comerciantes, fue también un día de festejar pues lograron buenas ventas de banderas, sombreros mexicanos y camisetas de la selección mexicana, entre otros muchos artículos, pues con la victoria hasta los turistas deseaban llevarse un recuerdito mexicano.
El ambiente de fiesta se contagió en todos los sectores de la ciudad y duró prácticamente todo el día, pues había motivo de sobra.
Gente que transitaba a pie, en bicicleta, en moto o en carro, mostró su júbilo al expresarse por las calles.
Sin duda el triunfo del equipo nacional, fue un gran aliciente para los mexicanos que buscan alcanzar nuevas metas en sus vidas, no sólo en lo deportivo, pues la medalla dorada representa el éxito y coronación de un sueño forjado con mucho trabajo, preparación y determinación.