A sus 35 años, lejos del nivel de su época de gloria en el Milan, Shevchenko agota su carrera fuera de los focos, en el Dinamo de Kiev con el que se dio a conocer a finales de los noventa. Pero sigue teniendo astucia. Y mucho gol.
Cuando peor se le ponía el partido a Ucrania tras el gol de Ibrahimovic, Shevchenko apareció para conectar dos cabezazos en diez minutos y firmar una remontada que premió el mejor juego local.
Ucrania fue más que una decepcionante Suecia, sobre todo en la primera parte. Pasados los primeros minutos de tanteo, con más faltas que juego, el equipo local se fue haciendo con el control.
Con la defensa muy adelantada, el medio del campo poblado de gente y una presión asfixiante, le tapó su salida natural a Suecia, que se fue metiendo atrás y por momentos acabó encerrada en su área.
Al ritmo marcado por Nazarenko, Ucrania empezó a encontrar huecos por el medio y a crear superioridades por los costados.
Voronin le metió un gran pase a Shevchenko, pero el capitán ucraniano remató mal, una muestra de su discreta primera parte.
Ucrania acentuó su dominio en el tramo final de la primera parte y estuvo cerca del gol hasta en cuatro ocasiones, sobre todo en un tiro lejano de Konoplyanka que salió cerca de un ángulo y en una de Ibra fue la ocasión más clara, en una falta lateral que se comió la defensa ucraniana. El delantero del Milan, solo, tuvo todo el tiempo del mundo, pero mandó su cabezazo al palo.