La única anotación del encuentro fue obra de Néstor Vidrio, al minuto 37. Con este resultado, el conjunto americanista se instaló en la siguiente fase donde se podría ver las caras con Monterrey.
Luego del contundente 3-1 que consiguió el cuadro capitalino en el primer capítulo de esta historia, era de suponerse que no tendrían mayor problema para definir la serie por completo a su favor, una hipótesis que estuvo lejos de lo que se vio en la cancha.
Confiados por la cómoda ventaja que tenían, los pupilos de Miguel Herrera no se decidieron a “matar” por completo al rival, que, pese a todas sus deficiencias, aprovechó esta situación para, al menos, no recibir más anotaciones.
El trámite en general de los primeros 45 minutos fue poco brillante, alejado de lo que fueron los partidos de ida en las cuatro eliminatorias, es decir, sin mucha actitud ni claridad de medio campo al frente para generar ocasiones de gol.