“Preocupa mucho. Tienes que encomendarte a Dios para que no nos pase nada a nosotros ni al rival” comparte Chucho, mientras Juan Carlos Medina también apela a la ayuda divina para evitar que las Águilas continúen pareciendo un hospital en la recta final del torneo.
“Obvio que te encomiendas, es peligroso”, observa El Negro. “Ya lo vimos desgraciadamente con la lesión de mi compadre El Topo Valenzuela (quien se rompió el ligamento de la rodilla en el césped sintético de Coapa previo al duelo ante Tijuana). Se deben dar cuenta que eso no beneficia a nadie”, reclama.
Mas una vez en el terreno de juego no hay excusas, advierte Benítez, quien retoma la palabra para recordar que los tres puntos son el pasaporte a la Liguilla, más allá de animadversiones deportivas que su pasión no alberga.
“No siento odio por ningún equipo. Son rivalidades de la afición, no siento nada sobre ellos”, dice el artillero águila. “Para mí todos los conjuntos son iguales, todos son grandes y ganarle a Chivas o a otro lo disfruto igual; yo sólo me entrego para ganar”, aseveró.
Más apasionado resulta Medina, quien ha vivido la rivalidad ante Guadalajara vistiendo la casaca de Atlas y ahora la azulcrema, pero no al grado de desechar la idea de intercambiar playeras con el archienemigo.
“No tengo problema con eso, pero aquí no se puede hacer. Es algo que no le gusta ni a la afición ni a la directiva”, explica.
En tono más serio, Christian Benítez sentencia que buscará terminar como líder de goleo y campeón con América, sueños que ve posibles. “Quedan cuatro fechas y se pueden conseguir los dos objetivos; puedo conseguir el uno como el otro, apunto a eso”, afirma el ecuatoriano, quien comparte al cima de máximos artilleros con el escarlata Iván Alonso (10).
Para la batalla ante los rojiblancos, el técnico Miguel Herrera ya podrá contar con el suspendido Aquivaldo Mosquera y el seleccionado Sub 23, Diego Reyes.